01/03/2025
La Terapia Narrativa es un enfoque que, aunque comparte muchos principios con la Terapia Sistémica, no siempre se considera estrictamente sistémica en el sentido clásico del término.
Sí, en cierto sentido:
La Terapia Narrativa, desarrollada por Michael White y David Epston, tiene una base constructivista y construccionista social, dos corrientes que han influido en la evolución de la Terapia Sistémica. Además, comparte con la Terapia Sistémica una visión relacional y contextual de los problemas humanos. En lugar de ver los problemas como algo interno de la persona, los entiende como el resultado de narrativas dominantes y contextos socioculturales. Esta mirada relacional y el énfasis en la interacción la acercan a lo sistémico.
No, si lo entendemos desde la tradición sistémica clásica:
Si pensamos en la Terapia Sistémica desde una perspectiva más estructural o estratégica (como Minuchin, Haley o el MRI de Palo Alto), la Terapia Narrativa se aleja porque no trabaja con patrones transaccionales, reglas familiares o prescripciones conductuales. No se centra en la retroalimentación ni en la cibernética como base de su intervención, sino en la reescritura de la historia del consultante.
Entonces, ¿dónde encaja?
Podemos decir que la Terapia Narrativa es una terapia posmoderna influenciada por la Terapia Sistémica, pero con un énfasis más fuerte en el lenguaje y la construcción de significado. Su enfoque en las historias y en el poder de la narrativa para transformar la identidad la coloca más cerca del construccionismo social que de la cibernética clásica.
Para resumir, no es una terapia sistémica en el sentido tradicional, pero sí es una terapia influenciada por el pensamiento sistémico y relacional.