07/07/2025
Se fue a mejor plano uno de los pocos pilares que quedaban de hombres verdaderamente institucionales, humanos, empíricos, congruentes, visionarios, constructivos, con vocación verdadera y amor al prójimo, yo diría misericordiosos porque nunca antepuso el dinero o sus intereses al bien de un paciente, al contrario fue un hombre resolutivo, participativo en todo lo que fuera mejorar la atención a los pacientes, hacer mejorar y progresar la institución, por eso fue pionero también en la capacitación para atención en los servicios de urgencias que atendían a los accidentados, segunda causa de muerte en el estado en esos tiempos.
Siempre dispuesto a participar en programas de mejoría de calidad de vida en ancianos con los programas de prótesis de cadera y de rodillas, donde no ganaba más que más trabajo porque eran programas donde las prótesis las ponía la beneficencia pública y el y su equipo ponían la mano de obra, además siempre con una sonrisa.
Señaló alguna vez que debía hacerse algo para prevenir la necesidad de tantas prótesis mencionando a la obesidad como un factor importante en la localidad y en el país y hace años señaló que debía hacerse algo preventivo al respecto.
Como líder siempre fue un hombre afable, amable y con mucha empatía, con mucho tacto, nunca se le vio enojado ni permitió que su carácter fuera un obstáculo para resolver algo, al contrario, lo facilitaba.
No era protagonista, era una persona sencilla que si se le daba una responsabilidad siempre sabía resolver cualquier situación de la mejor manera y sin crearse enemigos.
Hubiera ido un excelente secretario de salud. Siempre se preocupó por la enseñanza y supo mantener una relación amistosa con todo el personal del hospital y del gremio médico a nivel estatal.
Operó sin cobrar honorarios a todo pero al del hospital que le pasar algo que requiriera un procedimiento de cirugía ortopédica y también a los familiares de trabajadores, por eso todo mundo lo quiere. Este tipo de doctores, con esa humanismo y entrega y donde gentes que supo ejercer el arte de la médica de esa forma tan sensible y profesional son ejemplo para las nuevas generaciones.
Descansa en paz Rafael y estoy seguro que el cielo te lo ganaste amigo.