19/11/2025
LOS FÁRMACOS COMO ANESTESIA EMOCIONAL
En la actualidad, el malestar emocional se comercializa como si fuera un producto de moda. La industria farmacéutica y ciertos profesionales han convertido el sufrimiento humano en un negocio, promoviendo psicofármacos como soluciones rápidas para la tristeza, la ansiedad o el insomnio. Aunque la medicación puede ser necesaria en algunos casos, su uso excesivo ha generado una cultura que busca silenciar el conflicto en lugar de comprenderlo.
La “píldora de la felicidad” no existe: ofrece calma artificial, pero no resuelve la raíz emocional del problema. Esta tendencia ha llevado a la medicalización de la vida cotidiana, ampliando diagnósticos y normalizando la dependencia. Como advierte Allen Frances, la psiquiatría actual corre el riesgo de convertir experiencias humanas normales en patologías rentables.
El verdadero peligro está en las recetas rápidas y los tratamientos sin escucha. Más que anestesia emocional, las personas necesitan sentido, propósito y acompañamiento humano. Como enseñaba Viktor Frankl, no se sufre solo por el dolor, sino por la falta de significado. No toda medicina viene en pastillas: a veces viene en palabras, fe, silencio y presencia.