09/12/2020
TÉCNICAS PARA ACELERAR TU PROCESO DE SANACIÓN 1. Publicado por Serge Kahili King en su libro Instant Healing .
El propósito de compartirte este material es para que desde tu casa en un lugar cómodo puedas poner en práctica algunas técnicas que te ayuden en tu proceso de sanación.
SANACIÓN POR MEDIO DE INTERPRETACIÓN
Hace algunos años, cuando le hacía clases a un grupo, una participante llegó demasiado tarde, completamente sin aliento y totalmente extenuada. Después de un rato corto ella se había tranquilizado y nos pudo relatar que en el camino se había escapado por muy poco de tener un accidente. Con asombrosa exactitud en los detalles, ella describió cómo un auto había salido a toda marcha de una calle lateral y casi la había chocado. Si no hubiera reaccionado con tanta presencia de ánimo y frenado de inmediato, habría mu**to ahí mismo. Ella no podía dejar de contar que casi la habían matado y de hecho se encontraba en un estado serio, llena de temor y estrés. Entonces la interrumpí abruptamente y dije: “Pero usted está ahora aquí y en buenas condiciones, ¿no es cierto?”. “¿Qué?”, replicó ella totalmente atónita. Repetí mi comentario y agregué: “Yo dije que usted se salvó. Ahora está aquí con nosotros y eso es maravilloso, ¿no es cierto?”. Después de una breve consternación su cuerpo se relajó y ella miró sonriendo a su alrededor. Entonces dijo: “Sí, usted tiene razón”. Y por el resto de la tarde dio la impresión de estar feliz.
Esa mujer tenía una fijación en una interpretación o forma de comprender el suceso, que lo hacía aparecer como una experiencia de cercanía a la muerte. Las palabras utilizadas por ella cuidaban que esa interpretación se reforzara continuamente y la estrecha visión que resultaba de eso mantenía e incluso agrandaba sus sensaciones de miedo y estrés. En vez de un tranquilizante, ella necesitaba solamente un empujón que hiciera cambiar su visión. Unas pocas palabras que se pudieron derivar de la situación actual, la apartaron de los dolores y daños imaginarios y dirigieron su atención al estado actual - es decir, que ella todavía vivía y
que gozaba de la mejor salud. Su trauma emocional fue sanado en menos de un minuto.
La reinterpretación de una experiencia forma parte de uno de los principios de sanación más eficaces. Con ésta se pueden sanar daños emocionales tan bien como heridas corporales. Y todo se basa solamente en elegir las palabras adecuadas. Ahora deseo describir detalladamente algunas
variantes de este método. Todas ellas se basan en el siguiente principio:
LA FORMULACIÓN POSITIVA
La formulación positiva es la variante más sencilla. En el caso recién descrito hice uso de ella. Todo lo que usted tiene que hacer es buscar lo positivo en las experiencias del pasado o en sus resultados en el presente y dirigir su atención allí. En esto no se trata de que ignore las experiencias negativas, sino que simplemente destaque los aspectos positivos en forma mucho más clara. En la medida en que usted domine este método, puede disminuir o eliminar cualquier cantidad de estrés que se haya acumulado por medio de preocuparse durante demasiado tiempo de experiencias negativas. Mientras más rápidamente pueda ser eliminado ese tipo de estrés, más rápidamente se lleva a cabo la sanación. Incluso síntomas corporales que han sido causados por ese tipo de estrés, desaparecen con una velocidad asombrosa.
DESCRIPCIÓN DE LOS HECHOS AL DESNUDO
Ocurre muy frecuentemente que con la descripción de los sucesos desagradables causantes, las consecuencias negativas se mantienen y empeoran por medio de la utilización recurrente e intensificadora de palabras “cargadas”.
Una palabra “cargada” se caracteriza porque produce una reacción emocional fuerte y negativa. A menudo aquellos términos son abstractos, es decir, no describen nada concreto o típico, sino solamente refuerzan sentimientos.
En numerosos casos he sido consultado por pacientes que durante su niñez han sido abusados sexualmente en diferentes formas. Muchas veces lo único positivo en el hecho consiste en que ellos han sobrevivido al escandaloso incidente. Pero eso sólo rara vez es suficiente para obtener una visión positiva e iniciar el proceso de sanación. Si usted no logra formar un punto de vista positivo suficientemente fuerte, entonces tiene que entrar a suavizar o contener los elementos negativos. En todos los casos de abuso de niños, en los cuales el recuerdo abrumador sigue perturbando y atormentando, siguen existiendo recuerdos emocionalmente abrumadores del incidente causante y de lo que se experimentó con éste. No tiene ninguna importancia si usted lo considera justo o no, pero cuando tales experiencias no hacen más feliz o más sana a una persona, entonces no deben retenerse por ningún motivo.
En un caso típico de abuso infantil una paciente describió su experiencia de la siguiente manera: “Mi padre me violó. Primero destruyó mi autoestima con su abuso, y, además, después me dejó sola”. La descripción objetiva era así: “Mi padre me tocó el cuerpo allí donde yo no quería. Eso no me gustó. Entonces él se fue y no he vuelto a verlo jamás.
Los hechos son los mismos que antes, pero están reducidos a lo esencial y reproducidos sin palabras cargadas. A la nueva descripción le falta tal vez una ira justificada, pero por otro lado ésta no hace aumentar la tensión. Por medio de un uso consecuente de esta nueva versión, la mujer en referencia logró (en menos de una semana) dejar muchas actitudes que
hasta ese momento le habían impedido disfrutar en su vida actual todas las experiencias de éxito y felicidad.
Para reducir un suceso o una circunstancia a los hechos objetivos, usted tiene primero que eliminar todos los adjetivos. A continuación reemplace todas las palabras cargadas emocionalmente por sinónimos neutros. Por supuesto en todos éstos tienen que permanecer intactos los hechos objetivos.
INTERPRETACIÓN CREATIVA
Mi definición preferida de verdad es: “La verdad es”. Si usted parte de la base que el universo es infinito, entonces todo lo que le agregue a esa afirmación fundamental, incluyendo cualquier tipo de inventos y fantasías, será también verdad. Por consiguiente, cada persona decide qué es verdad y qué no lo es, y al hacerlo se basa en el trasfondo personal, incluyendo todas las experiencias, costumbres, puntos de vista y tendencias. Algo sí, llamado realidad, es definido por otro lado como opinión con la que concuerdan dos o más personas. Cuando sea que ocurre algo, es interpretado; y frecuentemente la interpretación misma es tratada como un hecho. Usted puede decir, por ejemplo: “El cielo es azul”. A primera vista eso parece evidente; pero un científico podría objetar: “No, el cielo es incoloro. Lo que usted ve es el área azul de la luz solar refractada. Y un místico podría asegurar: “No existe ningún cielo. Eso es una alucinación”. De ese modo, todo puede ser interpretado de la manera que se desee.
Cuando se trata de sanación, la interpretación puede llegar a ser problemática, porque el tratamiento de un síntoma es determinado habitualmente por la interpretación de su causa. El valor de una interpretación se mide exclusivamente en su contribución para la sanación. Usted puede interpretar los síntomas y los cuadros clínicos de cualquier manera que desee, o puede adherirse a la interpretación de una autoridad digna de confianza. Sin embargo, he establecido desde un punto de vista muy pragmático, que las interpretaciones más útiles de síntomas de enfermedades y de cuadros clínicos se pueden reducir a los cuatro planos de estrés interior – al estrés corporal, emocional, mental y espiritual. La ventaja de esta interpretación está en que usted puede comenzar de inmediato con el trabajo, sin importar qué medio o ayuda tenga a su disposición. A eso se agrega que la interpretación tetradimensional lo libera de muchos temores y sensaciones de desamparo y le permite integrar cualquier forma de tratamiento en el proceso de sanación. Si comparte o no esa opinión, es asunto suyo. Pero usted debería pensar siempre que puede elegir entre una interpretación con la que se siente desamparado y una que aumenta sus posibilidades de éxito. Permítame citar un ejemplo concreto. Hace algunos años yo me enfermé y el médico diagnosticó una pulmonía en estado avanzado. Decidí atribuírla a un estrés interno extremo. Pese a eso tomé los antibióticos que él me había recetado, porque sabía que me ayudarían a contener el estrés. Además, utilice muchos otros métodos y técnicas, todos con el propósito de eliminar el estrés. El resultado de todos esos empeños fue que los síntomas de la pulmonía habían desaparecido completamente en tres semanas y yo me sentía tan bien como nunca antes.