13/03/2026
No es solo el azúcar.
Dormir poco.
Vivir estresada.
Saltarte comidas y luego comer en exceso.
No moverte lo suficiente.
Son pequeños hábitos diarios que, con el tiempo, alteran tu sensibilidad a la insulina sin que lo notes.
La resistencia a la insulina no aparece de un día a otro… se construye en silencio.
La buena noticia: también se puede revertir con decisiones conscientes 💚