29/01/2026
Síndrome de Acumulación de Fluidos: el lado obscuro de la reanimación hídrica en sepsis.
"el liquido genera liquido"
El síndrome de acumulación de liquidos (SAF) se define como como cualquier porcentaje de acumulación de líquidos en el contexto de una nueva disfunción orgánica. La sepsis, un estado de disfunción orgánica secundaria a una respuesta disregulada a la infección, predispone a los pacientes al SAF, en parte debido a las directrices institucionales y federales que recomiendan la administración liberal de cristaloides intravenosos dentro de las primeras 3 horas posteriores a la reanimación.
Sin embargo, la hipotensión relacionada con la sepsis también puede deberse a alteraciones microcirculatorias, fuga capilar secundario a lesión endotelial, vasodilatación periférica y reducción del volumen estresado, en lugar de hipovolemia pura. La ecografía en el punto de atención (POCUS) ayuda a distinguir entre la respuesta y la tolerancia a los líquidos, así como al reconocimiento temprano del SAF.
Desde el año 2000 Basil Pruitt acuña el término «fluid creep» para describir informes preocupantes que mostraban que pacientes con quemaduras recibían muchos más líquidos de reanimación de lo previsto por las fórmulas generalmente aceptadas. En 2006, el estudio FACTT demostró que, en pacientes con ARDS, una estrategia conservadora de líquidos se asoció con más días sin ventilación mecánica y más días libres de UCI; además, en la estrategia conservadora hubo menor necesidad de soporte renal. En ese contexto se popularizó el término «fluid overload». Un análisis secundario de FACTT (2011) mostró que la estrategia liberal de líquidos afecta la creatinina sérica y, por tanto, el diagnóstico de lesión renal aguda puede quedar subdiagnosticado debido a la dilución de la creatinina, lo que requiere ajustar la creatinina al agua corporal total considerando el balance hídrico. FINNAKI (2013) concluyó que los pacientes con LRA recibieron más líquidos independientemente del porcentaje de sobrecarga. Finalmente en 2018 JL Vincent MD propone abandonar el término "sobrecarga hídrica" ante la semántica y confusión acerca de este termino, por lo que acuña el SAF como cualquier porcentaje de acumulación de líquidos asociado a una nueva disfunción orgánica.
¿Qué hemos aprendido?