13/10/2024
¿Ya vieron Robot Salvaje?
Wow, fuimos en familia y me reí a carcajadas y llore, reí, llore, lloré y lloré a mares. Lloré no solo de tristeza, sino de esperanza, compasíon y alegria (lleven sus pañuelos).
Como mamá no pude evitar mirar la historia desde la maternidad. Roz, a pesar de ser una robot, experimenta la maternidad con todas sus complejidades: los desafíos de criar e ir improvisando en el camino, la necesidad de proteger, la presencia constante del miedo y la culpa sobre sí lo estamos haciendo bien, las distintas maneras de maternar más allá de lo biológico), la importancia de construir una relación basada en el apego seguro, el duelo y la separación, la capacidad de adaptación que tenemos que gestionar para conciliar nuestros múltiples roles y que debemos fomentar en nuestros hijos, la búsqueda y co-construcción de la identidad que culmina con una transformación personal, etc. Todo lo anterior, siempre atravesado por la gentileza, esa "cualidad humana" tan olvidada.
Sin duda, es una película/historia que puede leerse desde múltiples lugares: la resiliencia, la búsqueda del significado, la importancia de las relaciones y de las personas que nos rodean, la gentileza, la colaboración, entre otros.
Si no han tenido oportunidad de verla, no se la pierdan, es una historia verdaderamente mágica para todas las edades. Ya estoy en espera de la trilogía!