LaCuesta. Lupita Iñigo

LaCuesta. Lupita Iñigo Psicológica Clínica, Neuropsicología, TCC. Atención en Psicoterapia Especializada. Atención Personalizada, vía Zoom

Una persona propone un tema especialmente delicado: el duelo por suicidio y, en particular, la culpa que suele aparecer ...
27/04/2026

Una persona propone un tema especialmente delicado: el duelo por suicidio y, en particular, la culpa que suele aparecer de manera casi inevitable en quienes quedan. Es una forma de duelo profundamente compleja, no solo por la pérdida en sí, sino por la manera en que irrumpe. A la ausencia se le suma el impacto, las preguntas sin respuesta, la necesidad de encontrar sentido y, con mucha frecuencia, una culpa persistente que puede volverse una de las partes más difíciles de elaborar.

El duelo por suicidio tiene una carga particular porque no solo confronta con la muerte de alguien querido, sino con una muerte que suele sentirse imposible de integrar desde la lógica afectiva. Quien queda no solo atraviesa el dolor de la pérdida, también queda expuesto a una pregunta insistente: por qué ocurrió. Y cuando esa pregunta no encuentra una respuesta clara, la psique intenta producir una. Muy a menudo, esa respuesta toma la forma de culpa.

La culpa aparece porque ofrece una ilusión de control. Pensar “debí haber visto algo”, “podría haber hecho más”, “si hubiera dicho otra cosa”, duele, pero también organiza. Es una forma dolorosa de intentar hacer comprensible lo incomprensible. Si hubo algo que uno no hizo, entonces el mundo todavía conserva una lógica: algo podría haber evitado el desenlace. El problema es que esta forma de pensamiento, aunque comprensible, suele convertirse en una trampa psíquica.

En muchos casos, la culpa no expresa responsabilidad real, sino impotencia. Lo que duele no es solo creer que se falló, sino descubrir que no siempre es posible salvar a quien sufre. Y esa es una de las verdades más difíciles de aceptar en este tipo de duelo. Amar a alguien no siempre da acceso a su mundo interno completo. Estar cerca no siempre significa poder ver lo que el otro no pudo decir, no supo mostrar o no logró compartir.

Esto no significa que no haya preguntas legítimas, zonas grises o aspectos dolorosos para revisar. Pero revisar no es lo mismo que condenarse. El trabajo no consiste en negar toda culpa de manera automática, sino en diferenciar con honestidad lo que pertenece a la responsabilidad real de lo que pertenece a la necesidad de encontrar una explicación soportable.

El duelo por suicidio también suele quedar atravesado por otras emociones difíciles de admitir: rabia, desconcierto, sensación de abandono, incluso resentimiento. Estas emociones no niegan el amor. Forman parte del impacto. Muchas veces quien queda no solo llora la pérdida, también carga con el peso de haber sido dejado con algo imposible de comprender del todo. Y eso también necesita poder pensarse sin culpa añadida.

Trabajar este duelo implica aceptar que probablemente no habrá una respuesta completamente satisfactoria. Esta es una de las partes más dolorosas: el suicidio rara vez deja un cierre emocional claro. Por eso, una parte importante del proceso no es encontrar una explicación perfecta, sino aprender a sostener la ausencia sin quedar atrapado indefinidamente en la búsqueda de una causa total.

También implica mover el eje lentamente. Pasar de la pregunta “qué hice o qué no hice” a una más difícil, pero más verdadera: “cómo acompaño ahora el dolor que esto dejó en mí”. Esa transición no borra el amor ni la pérdida, pero empieza a sacar a la culpa del centro.

El duelo por suicidio no se trabaja olvidando ni resolviendo por completo lo sucedido. Se trabaja permitiendo que el dolor encuentre un lugar donde no tenga que convertirse todo el tiempo en acusación contra uno mismo. La culpa suele aparecer primero porque ofrece una explicación.
El trabajo más profundo comienza cuando esa culpa puede empezar a ceder lugar al dolor real, a la impotencia real y, con el tiempo, a una forma más honesta y menos cruel de recordar.

24/04/2026

Una persona nos comparte, de forma anónima, una experiencia profundamente compleja marcada por múltiples pérdidas, vínculos dolorosos y una sensación persistente de agotamiento emocional. A lo largo de su vida ha atravesado situaciones muy difíciles: la pérdida de un hijo, el distanciamiento de otros hijos sin cierre claro, relaciones de pareja donde hubo daño y violencia, y una red familiar lejana o ausente.

En el presente, esta persona continúa en un vínculo donde sigue ocupando el lugar de sostén, no desde el deseo, sino desde la necesidad del otro. Y en medio de todo esto, aparece una vivencia interna muy fuerte: sentirse vacía, sin energía, sin paz, con dificultades para dormir y con una sensación de desconexión profunda de la vida. El llanto no siempre se expresa hacia afuera, pero internamente el dolor sigue activo, como si no hubiera tenido un espacio real para procesarse.

Este tipo de experiencia suele aparecer cuando una persona ha tenido que sostener demasiado durante demasiado tiempo, sin haber sido suficientemente sostenida. No se trata de debilidad, sino de un sistema emocional que ha llegado a un límite. El cuerpo y la mente comienzan a manifestarlo a través del agotamiento, el insomnio, la desconexión y el deseo de retirarse del mundo.

También se observa un patrón importante: la tendencia a seguir cuidando y sosteniendo a otros incluso cuando internamente ya no hay recursos disponibles. Esto, aunque muchas veces nace del amor o de la responsabilidad, puede terminar profundizando la sensación de vacío, porque deja sin espacio a las propias necesidades.

El deseo de estar en silencio, de aislarse o de no responder constantemente no necesariamente es un problema, sino una señal de que la psique necesita descanso, límite y reconstrucción interna. Es un intento de proteger lo poco que queda de energía.

Este tipo de situaciones requieren una mirada cuidadosa y, en muchos casos, acompañamiento profesional. No porque la persona no pueda salir adelante, sino porque el nivel de carga emocional acumulada supera lo que puede elaborarse en soledad. Poder hablar, ser escuchado y empezar a reorganizar la experiencia en un espacio seguro es un paso importante.

El eje de este tipo de procesos no es “seguir siendo fuerte”, sino comenzar, poco a poco, a dejar de sostener todo sin sostenerse a uno mismo. Reconocer el límite no es rendirse, es el inicio de un cambio necesario.

Cuando la vida se ha vivido en función de los otros durante tanto tiempo, el desafío más difícil —pero también más importante— es empezar a preguntarse, aunque cueste:
¿qué necesito yo ahora?

09/03/2026

No soy Yo
se están usando mis fotos de perfil de FB y WhatsApp

Bloquearlo es estafa

07/03/2026

Muchas personas hablan del autismo como si solo existiera en la infancia.

Pero los niños autistas crecen.

Se convierten en adolescentes.
Luego en adultos.

Y muchos de ellos siguen enfrentando algo que duele más que el diagnóstico: la invisibilidad.

Los adultos autistas existen.
Tienen talentos, sueños, desafíos y una manera única de ver el mundo.

No necesitan ser ignorados.
No necesitan ser juzgados.

Necesitan algo mucho más simple y poderoso:
respeto, comprensión y oportunidades.

La conciencia sobre el autismo no termina cuando un niño crece.
Debe acompañarlos durante TODA su vida. 💙🧩

Si crees en un mundo más inclusivo, comparte este mensaje.





07/03/2026

Autismo: La evidencia científica frente a la narrativa de la culpa.

En 2019 se publicó una de las investigaciones más robustas de la historia sobre la heredabilidad del autismo. El estudio analizó a más de 2 millones de niños en Suecia, Dinamarca, Finlandia, Israel y Australia. Los hallazgos principales son contundentes:
La heredabilidad del autismo se estimó en un 80%.
Los llamados "efectos maternos no genéticos" (estrés durante el embarazo, infecciones, condiciones del entorno, etc) aportaron entre 0,4% y 1,6%.
Estos datos indican que el autismo es, ante todo, un neurotipo con una base genética extremadamente fuerte. Si la carga genética está presente y supera el umbral biológico, la persona será autista independientemente del país o las condiciones ambientales del embarazo. El ambiente no tiene la capacidad de "borrar" o evitar esta configuración genética.

Es fundamental comprender que el autismo no es una consecuencia de factores externos controlables por la madre. Estos resultados permiten eliminar culpas infundadas sobre las madres y enfocar los esfuerzos en los apoyos y la calidad de vida que cada persona autista requiere.

Si quieres profundizar en los detalles de esta investigación te comparto las referencias.
¿Qué es lo más "extraño" o doloroso que te han dicho que "causó" el autismo de tu hijo? Vamos a desmentir mitos juntos en los comentarios 👇

Referencias:
Bai, D., Yip, B. H. K., Windham, G. C., et al. (2019). Association of Genetic and Environmental Factors With Autism in a 5-Country Cohort. JAMA Psychiatry, 76(10), 1035–1043.

07/03/2026

Muchos niños llegan a consulta después de años de evaluaciones conductuales, terapias intensivas y etiquetas diagnósticas. Incluso, en algunos casos, se plantea un diagnóstico dentro del espectro autista.

Pero cuando ampliamos el estudio y analizamos el perfil neurometabólico, aparecen hallazgos que cambian completamente la interpretación clínica.

En algunos niños encontramos aumento de aminoácidos excitatorios como el glutamato y el ácido aspártico. Estos aminoácidos participan directamente en la transmisión del impulso nervioso en el cerebro. Cuando su equilibrio se altera, pueden aparecer manifestaciones como:

• irritabilidad intensa
• desregulación emocional
• conductas explosivas
• dificultad para concentrarse
• episodios de desborde conductual

En muchos casos, además, este desequilibrio se asocia a procesos inflamatorios intestinales o alteraciones metabólicas, que terminan impactando en la regulación del sistema nervioso central.

Por eso, antes de interpretar la conducta únicamente desde lo psicológico o conductual, es fundamental preguntarse:

¿Qué está pasando en la biología de ese cerebro?

Porque en algunos niños no era autismo.

Era un desequilibrio en neurotransmisores derivados de aminoácidos que estaban alterando la regulación cerebral.

Pero el enfoque orgánico no termina cuando encontramos el diagnóstico.

Ahí es donde realmente empieza el trabajo clínico:planes personalizados, intervenciones nutricionales dirigidas y dietas específicas según lo que ese organismo no puede metabolizar o no tolera adecuadamente.

Muchos alimentos pueden influir en la producción de neurotransmisores, en la inflamación intestinal y en el equilibrio metabólico. Cuando esto se corrige, la conducta también puede cambiar.

Por eso, el abordaje no es solo poner un nombre al problema.Es entender la fisiopatología y diseñar un tratamiento individualizado para ese niño.

El cerebro infantil no se comprende solo observando la conducta.Se comprende estudiando su biología y actuando sobre ella.

07/03/2026

🕊️🏥 Una asociación civil en Tijuana busca que personas adictas en situación de calle no mueran solas.

La organización Enfermeros Tácticos del Bordo A.C. creó el protocolo “Muerte Digna”, con el que trasladan a personas con graves problemas de salud por consumo de dr**as a un lugar seguro para que pasen sus últimos momentos con cuidados básicos.

Su director, Mark Rivera, informó que desde 2021 han ayudado a 39 personas. El caso más reciente fue el de Alberto, de 43 años, quien vivía en casas de cartón en la Zona Norte de Tijuana y falleció tras complicaciones respiratorias relacionadas con el consumo de fentanilo y otras dr**as.

Las personas atendidas son llevadas a un espacio llamado “Castillo”, donde reciben una cama, cobijas y acompañamiento para no morir en la vía pública.

La organización también pidió apoyo a la Secretaría de Salud de Baja California para contar con más recursos y espacios de atención para quienes agonizan en las calles.

❓¿Crees que debería haber más programas para apoyar a personas en situación de calle con problemas de adicción?

✍️: Khennia Reyes.

07/03/2026

¿Y si una simple caminata pudiera ayudar a tu cerebro a crecer?

Las investigaciones sugieren que caminar aeróbicamente con regularidad podría revertir la pérdida de memoria relacionada con la edad en un centro crucial para la memoria. Sí, has leído bien.

Un estudio pionero publicado en PNAS descubrió que los adultos mayores que caminaron a una intensidad moderada durante 40 minutos, tres veces por semana, durante un año, experimentaron un aumento del 2% en el volumen del hipocampo. Esto es importante porque el hipocampo, el centro de la memoria del cerebro, suele reducirse con la edad, lo que contribuye al deterioro de la memoria.

Esto es lo que está sucediendo en el fondo.

El ejercicio aeróbico aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y estimula la neuroplasticidad, que es la capacidad del cerebro para formar nuevas conexiones e incluso crecer estructuralmente. En este estudio, el agrandamiento físico del hipocampo se relacionó directamente con mejoras mensurables en el rendimiento de la memoria.

Piénsalo así:

Tu cerebro no es un órgano fijo que solo se deteriora con el tiempo. Puede adaptarse y responder a las señales que le das a través del movimiento. 🌱

¿La conclusión?

Caminar no solo es bueno para el corazón. Estudios lo relacionan con cambios significativos en la estructura y función cerebral, especialmente en regiones relacionadas con la memoria y el aprendizaje.

Algunas notas importantes.

Esta investigación se centró específicamente en adultos mayores y los resultados pueden variar según la persona. Caminar es una conducta que apoya la salud, no una cura mágica para el deterioro cognitivo ni un sustituto de la atención médica. Si te preocupa la memoria o la salud cerebral, consulta con un profesional de la salud cualificado.

Aun así, la evidencia es alentadora.

Una rutina de caminata constante y moderada puede ser una de las herramientas más accesibles que tenemos para apoyar la salud cerebral a medida que envejecemos.

Pequeños pasos. Gran potencial.

Fuentes: Erickson et al., PNAS (2011)

06/03/2026

De acuerdo con UNICEF, más del 70% de los jóvenes mexicanos se sienten abrumados y más del 50% ha necesitado ayuda psicológica.

06/03/2026

Si crees que todo puede ser lindo, toma nota de este documental, los límites son necesarios aún en personas enfermas mentalmente, y a su vez un tinte de amor y valor hacia ellos.

03/03/2026

El síndrome de persona rígida es un trastorno neurológico autoinmune poco frecuente que afecta el sistema nervioso central y provoca rigidez y espasmos musculares. Infografía de la Facultad de Medicina UNAM. ⬇️

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