31/12/2025
Un año más en OASIS… y vaya año.
Si algo nos ha enseñado este año es que aquí nunca hay días aburridos.
Hay días largos, intensos, caóticos… y profundamente humanos.
Todo empieza casi siempre igual: la llamada urgente, el “ya no puedo con él”, el traslado complicado, el usuario que jura que viene por voluntad propia mientras va planeando cómo salirse en la primera esquina.
Y ahí vamos… jaloneando, literal y emocionalmente.
Luego viene lo dramático:
la desintoxicación, los temblores, el enojo, el llanto, la culpa, la negación absoluta de aceptar que sí se necesita un proceso.
“No estoy tan mal”,
“yo controlo”,
“ustedes exageran”.
Clásico.
Después, la adaptación al modelo… o más bien, la resistencia al modelo.
La rebeldía, la arrogancia, la ingobernabilidad dentro del centro, el no querer seguir reglas, el querer mandar sin haber aprendido a obedecer.
Usuarios que quieren apadrinar antes de apadrinarse a sí mismos, que quieren sanar sin dejar la sustancia, que quieren resultados sin trabajo.
Y mientras tanto…
las terapias psicológicas,
los apadrinamientos,
las tribunas llenas de chocoaventuras, las carcajadas que se mezclan con lágrimas, las confesiones que duelen, la culpa que pesa, la emoción que desborda.
Poco a poco, casi sin darse cuenta, empiezan a caerse las actitudes infantiloides,
esas ideas mágicas de que todo se arregla solo, de que la vida debe ser fácil, de que alguien más se hará cargo.
Y entonces llega el punto clave:
cuando después de tanto jaloneo…dejamos que Dios actúe. Dejamos de atarle las manos. Dejamos de querer controlar todo.
Y permitimos que obre en nosotros.
Ahí algo cambia.
La vida sin dr**as empieza a tener sentido.
Empieza a ser gratificante.
Empieza a doler menos… y a vivirse más.
Y así, entre tropiezos, aprendizajes, caídas y levantadas, hemos vivido un año más ayudando a nuestros hermanos,
sirviendo desde lo que somos, no desde la perfección.
En OASIS seguimos amando lo que hacemos.
Seguimos agradeciendo profundamente la confianza de cada familia, de cada usuario, de cada persona y de la sociedad que cree en este proyecto.
Un año más.
Con todo y todo.
Gracias por caminarlo con nosotros.
Feliz 2026, aquí seguiremos 🌴