11/12/2025
Por mucho tiempo se asoció al llanto fácil como un signo inequívoco de debilidad, de colapsar cuando las cosas se tornaban muy frustrantes. Pero hoy, largarse a llorar sin tapujos es un valor que incluso puede ser considerado como necesario para liderar un grupo. Ahora, debemos precisar que no es tanto el hecho de llorar, sino que poder demostrar emociones. Daniel Goleman, psicólogo de la universidad de Harvard, aseguró que las personas que tienen más respuestas emocionales tienden a tener mejores conexiones entre emoción y lógica, permitiéndoles procesar mejor la información con rapidez y precisión. Además, están mucho más conscientes de las señales que las rodean: la tensión, los cambios de tono en la conversación, etc. Entre otras cosas, esta característica ayuda a acelerar la resolución de problemas y fortalece la comunicación entre las partes. En resumen, llorar no es una pérdida de control, como muchos creen y nos quieren hacer creer: es simplemente una manifestación de tener inteligencia emocional, lo que te puede impulsar a ser un líder. Interesante, ¿no?