28/02/2021
Como ser humano, tienes una programación intrínseca para amar y recibir amor, para conectarte con otros y pertenecer.
Al mismo tiempo, nuestro brillante diseño para el amor incluye tu necesidad y capacidad de auto-protegerte en ausencia de amor y pertenencia.
Es correcto. Tu sistema nervioso no solamente está configurado para la vulnerabilidad, la cercanía y la conexión. Tu genialidad está también en las diferentes capacidades que tienes para alejarte de las experiencias dolorosas como el rechazo y el abandono.
¿No es eso maravilloso? ¿Brillante? Por supuesto que estamos diseñados para vivir en un lugar seguro y amoroso! Y al mismo tiempo sabemos que no todas las personas ni todos los espacios son seguros y aceptantes. Siendo realistas, necesitamos tener cuidado en la manera en la que nos abrimos y compartimos con los demás.
Si encuentras que estás en un lugar de auto-protección, no hay nada malo en ti. Estás haciendo exactamente lo que se supone que debes de hacer. El único problema que tenemos como seres humanos es que nuestra auto-protección se vuelve rígida e inflexible, y entonces podemos llegar a perder nuestra capacidad para sentir nuestras emociones y compartirlas, incluso con quienes serían seguros para nosotros. Si eso está sucediendo, es una gran oportunidad para la curiosidad y buscar ayuda de otras personas seguras (pareja, familia, amiga/o, profesional de la salud mental).
Nuestra meta como seres humanos es llegar a ser capaces de acudir y responder a quienes nos son seguros/as, poder conectarnos vulnerablemente, dejarnos conocer y conocer al otro, amar y ser amados por quienes somos. Y eso incluye nuestra capacidad para poner límites y también dejar entrar a personas seguras y protegernos de personas y situaciones que no son seguras para nosotros/as. Todas las personas estamos incluidas en esto.
Tienes esta hermosa configuración en ti, y no es malo si te mueves en ambas direcciones: el anhelo de amor y conexión y la auto-protección cuando la necesitas.
Estamos todos en esto, entendiéndolo y aprendiéndolo juntos.
* Traducido y adaptado del texto original, generosamente compartido por la Dra. Teri Murphy, especialista en EFT.