14/04/2025
El camino del chamanismo no viene a traerte certezas.
No está hecho para quienes buscan explicaciones definitivas, verdades absolutas o respuestas universales.
El chamanismo viene a desarmarte.
Cuando tomas Ayahuasca, no encuentras una confirmación de tus creencias, encuentras cómo esas creencias se desmoronan.
Todo lo que pensabas que eras, todo lo que creías saber, empieza a disolverse lentamente.
Y en ese proceso, nace alguien nuevo.
Los curanderos llamamos a ese proceso Mushuk Runa:
el nuevo ser humano que renace de sí mismo.
Pero para llegar ahí, hay que atravesar un umbral: la incomodidad de la duda.
La duda te la han pintado como enemiga.
Los eruditos y los mercaderes de la fe te enseñaron que dudar es falta de fe, falta de confianza, debilidad.
Pero ¿realmente es la duda un enemigo?
Cuando aparece una pregunta sin respuesta, el cerebro entra en estado de alerta.
Hay una explosión química: dopamina, cortisol, noradrenalina.
El cerebro se incomoda porque no le gusta que le falte información.
Para algunos, la gran mayoría eso genera ansiedad.
Para otros, despierta la curiosidad y como dice su querido taita del cielo, la curiosidad mató al gato pero al menos murió sabiendo y es por eso que el gran espíritu le dio 7 vidas, para que investigue bastante.
¿La duda es un problema o una oportunidad?
La medicina te sumerge en lo desconocido, no para torturarte, sino para enseñarte a amar la pregunta. No para darte respuestas, sino para enseñarte las preguntas adecuadas.
El verdadero chamanismo no comienza con una afirmación.
Comienza con un temblor. Con un “¿y si todo lo que me contaron y en todo lo que creía no es así?”
Ayahuasca te invita a mirar la vida como lo haría un niño, un científico o un curandero:
con los ojos bien abiertos, con la certeza de que no sabes, la sencillez de conocer tu ignorancia y con la confianza de que descubrir a diario el mensaje de los dioses, es un regalo, uno muy divertido.
Porque la duda es el principio de la iniciación chamánica.
No es un lugar de debilidad.
Es un espacio de expansión.
Contaba mi sabio abuelo, que caminaba descalzo por las selvas amazónicas, que el universo no está hecho de reglas fijas, sino de infinitas posibilidades. No todo está determinado; más bien, es como un telar cósmico que no está tejido con hilos de certezas, y solo la diosa tejedora conoce las infinitas posibilidades.
Vivimos en un mundo incierto.
Y esa incertidumbre no va a desaparecer.
pero tu relación con ella sí puede transformarse.
Cuando dejas de ver la duda como amenaza y empiezas a verla como tu aliada,
el camino se vuelve una expedición sagrada hacia tu interior.
Aprender a dudar sin desesperarse.
A preguntarse sin necesidad de controlarlo todo.
Aprender la paciencia de resolver la pregunta
A habitar la vida no como quien teme el abismo, sino como quien admira el misterio.
Eso es libertad.
Eso es sabiduría.
Te lo repito, la medicina ayahuasca no viene a darte respuestas.
Viene a enseñarte las preguntas adecuadas.
Las preguntas que te invitan a meditar, a reflexionar, a detenerte.
Y la vida, en su infinita sabiduría, estará en silencio contigo,
hasta que aprendas a hacer las preguntas correctas.
La medicina no viene a darte todas las respuestas.
Viene a mostrarte preguntas que nunca te habías hecho.
Y si puedes sentarte con ellas, en calma, en fuego, en círculo…
verás que en la duda también vive la paz.
Pronto abriré un nuevo espacio para profundizar juntos.
Mientras tanto, reflexiona en el fuego en esta pregunta:
¿Y si no soy quien creo que soy?
Con la calma de tener más dudas que certezas
Taita del cielo.
💫🌈☄️🛖☀️🌎🌀🔥✨🍃💗🐍