18/11/2024
En el último tiempo, me han llegado muchas preguntas como: ¿Por qué la gente no hace las cosas? ¿Por qué no deciden cambiar o hacer cambios en su vida? ¿Por qué la gente no es amable o es grosera?, etc.
Hay una respuesta que puede abarcar gran parte de estas preguntas, y es “la falta de voluntad”.
Literalmente, querer hacerlo y disponerse a ello. Como sociedad, hemos caído en la constante justificación de “no poder” hacer ciertas cosas, recurriendo a una infinidad de excusas y pretextos para no concretar. Despertar la voluntad, en todo o en alguna parte del proceso, nos permitirá seguir avanzando.
Por ejemplo: “No sé por qué siento tanta ira, no la puedo controlar”. Es en ese momento cuando se requiere despertar la voluntad en ti, para hacerte cargo de ti mismo, conocerte, observarte y sanarte.
La voluntad es una fuerza integral que impulsa nuestras acciones, pensamientos y emociones hacia la realización de propósitos significativos.
Va más allá del esfuerzo consciente, ya que requiere de la armonización de cuerpo, mente y espíritu, permitiendo que nuestras decisiones surjan desde un estado de equilibrio interno.
Surge de la conexión con nuestras emociones, valores y sentido de propósito, integrando todas las dimensiones del ser para transformar las intenciones en realidades concretas y sostenibles.
La voluntad surge como una necesidad en estos tiempos de cambios y evolución. No hay nadie más que lo pueda hacer por ti. Búscala y actívala en ti.