25/03/2026
¿Qué lleva a un adolescente a cometer lo que ocurrió hoy en Michoacán? ¿Qué podemos hacer para que esto nunca más se repita?
Psic. Violeta Pool Dorantes M.E.
Psicóloga Clínica de adolescentes y adultos.
Directora de Secundaria
Como sociedad debemos alarmarnos todos ante sucesos como el de hoy, un joven quitándole la vida a 2 maestras, que de no haberlo detenido, no queremos imaginar que más hubiera ocurrido. Una cultura de violencia genera y alimenta más violencia llegando a expandirse a todos los entornos. Queremos y buscamos que las escuelas sean entornos seguros, pero este es un trabajo de todos: sociedad, familia y escuela.
El gran reto que enfrentamos es la capacidad de unirnos para formar a los niños, niñas y adolescentes, ya que en muchas ocasiones no logramos familia y escuela hacer equipo en beneficio del desarrollo a la tolerancia a la frustración (familias que no aceptan un NO por respuesta, no quieren reglas, normas y lineamientos escolares que benefician un desarrollo integral) y en consecuencia que benefician el desarrollo de la gestión emocional. Si la escuela aplica una consecuencia y la familia no se suma a hacer frente común, el niño, niña o adolescente sienten injusticia y no logran comprender el impacto y lo inadecuado de sus actos.
Es importante enfatizar que el origen de la violencia en los jóvenes es multifactorial y que en cada ser humano el detonante puede ser distinto, se ha observado en otros países que en tragedias similares (se reporta en https://www.humanium.org/es/tiroteos-escolares/ ):
Solo el 5% tenía un trastorno mental.
Abuso físico o psicológico dentro de la familia
Abandono familiar
Bullying Escolar
Historial criminal de la familia
El acceso a armas
Normalización de la violencia como la forma de enfrentar la frustración
A pesar de los retos que enfrentamos por el acceso a la información inadecuada y a la normalización de la violencia en la era digital en la que crecieron nuestros niños, niñas y adolescentes no debemos rendirnos:
¿-Qué podemos hacer?
-Unirnos escuelas y familias para formarlos siendo un frente común ante la NO normalización de la violencia, la enseñanza en valores y en el desarrollo de la gestión emocional.
-Como escuelas observar, detectar y canalizar a alumnos en situaciones de riesgo, citar a padres, vincularnos con especialistas y dar seguimiento.
-Como padres observar, conocer, dialogar y acudir con especialistas si detectamos en nuestros hijos o nos reportan en la escuela: preocupaciones, ansiedad, depresión, aislamiento, entre otros.
-Como padres fomentar un vínculo emocional con ellos que permita que se acerquen cuando necesiten hablar.
-Revisar constantemente redes sociales, pláticas en grupos de WhatsApp, instagram y demás, buscando conocer las ideas que comparten entre amigos.
-Conocer con quienes salen y conviven mis hijos, conocer las ideas que giran en su grupo en torno a diversos temas sobre sexualidad, pareja, dr**as, alcohol, masculinidad mal entendida, violencia, uso de armas.
Y seguramente, todos los padres, maestros y especialistas pueden aportar mucho más que me haya faltado.
Este es un trabajo de todos para cuidar de nuestros niños, niñas y adolescentes, así como de las maestras, maestros, familias y prevenir que situaciones como las de hoy se repitan.
Psic. Violeta Pool Dorantes M.E.
Psicóloga Clínica de adolescentes y adultos.
Directora de Secundaria