20/12/2025
Mi reflexión de hoy: Ciencia, corazón y vocación.
Qué paz tan inmensa se siente al cerrar la puerta del consultorio y saber, con absoluta certeza, que mi hijo se queda en manos que no solo saben, sino que sienten. Qué importante es contar con un terapeuta que equilibra el rigor científico con la calidez humana, recordándonos que el profesionalismo sin ética es un camino vacío.
Para una madre, un terapeuta empático es mucho más que un especialista: es quien camina a nuestro lado en la vida cotidiana, quien nos acompaña al médico, a la estética o al hogar. Es quien se convierte en nuestra voz en el colegio cuando el enojo y la frustración ante la falta de inclusión nos roban las palabras. Saber que alguien más se ocupa y se preocupa genuinamente por tu hijo es un bálsamo para el alma.
Esa es la razón por la cual decidí ser psicóloga, especialista en neurodesarrollo y futura Doctora en ciencias de la Educación. Hoy bendigo a los terapeutas que han sido luz en nuestro camino y en el de mis pacientes. Pero también pido luz para quienes se equivocaron de profesión: que encuentren un camino que les llene el alma, porque el autismo no es para cualquiera. Un título es necesario, pero los valores, el conocimiento profundo y la vocación inquebrantable son lo que realmente transforma vidas.
Mtra. Angélica Caamal Bastarrachea.
Mtra Angelica Bastarrachea