18/11/2020
Prevención y control
Los suicidios son prevenibles. Existen algunas medidas que se pueden adoptar entre la población, los grupos de población y las personas para prevenir el suicidio y los intentos de cometerlo. Esas medidas incluyen:
restricción del acceso a los medios de suicidio (por ejemplo,
plaguicidas, armas de fuego y ciertos medicamentos);
información responsable por parte de los medios de comunicación;
las intervenciones escolares;
introducción de políticas orientadas a reducir el consumo nocivo de alcohol;
identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional agudo;
capacitación de personal sanitario no especializado, en la evaluación y gestión de conductas suicidas;
seguimiento de la atención dispensada a personas que intentaron suicidarse y prestación de apoyo comunitario.
El suicidio es un problema complejo y, consiguientemente, las actividades de prevención exigen la coordinación y colaboración de múltiples sectores de la sociedad, incluidos los de salud, educación, trabajo, agricultura, comercio, justicia, derecho, defensa, política y medios de comunicación. Esas actividades deben ser amplias e integradas, dado que ningún enfoque individual por separado puede tener efecto en una cuestión tan compleja como el suicidio.