30/03/2026
7 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙚𝙟𝙤𝙨 𝙖𝙣𝙩𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙧𝙚𝙘𝙞𝙗𝙞𝙧 𝙪𝙣 𝙢𝙖𝙨𝙖𝙟𝙚
1. 𝙎𝙚 𝙥𝙪𝙣𝙩𝙪𝙖𝙡: 𝙖𝙘𝙪𝙙𝙚 𝙖 𝙩𝙪 𝙘𝙞𝙩𝙖 𝙘𝙤𝙣 𝙩𝙞𝙚𝙢𝙥𝙤.
Llegar pronto es una forma de respetar el trabajo del fisioterapeuta, además garantiza que cuadren los horarios preestablecidos en su trabajo. Llegar tarde puede ocasionar retrasos posteriores con otros pacientes o incluso puede hacerte perder minutos muy valiosos de tu sesión de masaje. No des pie a que eso ocurra, preséntate 10 o 15 minutos antes de tu hora, será suficiente.
2. 𝑻𝒐𝒎𝒂 𝒖𝒏𝒂 𝒃𝒖𝒆𝒏𝒂 𝒅𝒖𝒄𝒉𝒂 𝒑𝒓𝒆𝒗𝒊𝒂: 𝒂𝒖𝒎𝒆𝒏𝒕𝒂 𝒍𝒂 𝒄𝒂𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒕𝒖 𝒎𝒂𝒔𝒂𝒋𝒆.
Parece algo obvio, pero te sorprenderías de las situaciones que llegan a vivirse en la sala de masaje. Además de por higiene y respeto 𝙡𝙖 𝙙𝙪𝙘𝙝𝙖 𝙥𝙧𝙚𝙫𝙞𝙖 𝙖𝙮𝙪𝙙𝙖 𝙖 𝙡𝙖 𝙚𝙡𝙞𝙢𝙞𝙣𝙖𝙘𝙞ó𝙣 𝙙𝙚 𝙡𝙖𝙨 𝙘é𝙡𝙪𝙡𝙖𝙨 𝙢𝙪𝙚𝙧𝙩𝙖𝙨 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙚𝙥𝙞𝙙𝙚𝙧𝙢𝙞𝙨 𝙮 𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙡 𝙖𝙘𝙚𝙞𝙩𝙚 𝙙𝙚 𝙢𝙖𝙨𝙖𝙟𝙚 𝙥𝙚𝙣𝙚𝙩𝙧𝙚 𝙢𝙚𝙟𝙤𝙧 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙥𝙞𝙚𝙡,De este modo conseguirás beneficiarte de todas las propiedades del aceite de masaje, además de que sea más cómodo y agradable de recibir con una piel limpia
3. 𝘾𝙤𝙣𝙨𝙞𝙙𝙚𝙧𝙖 𝙡𝙖 𝙙𝙚𝙥𝙞𝙡𝙖𝙘𝙞ó𝙣 𝙤 𝙚𝙡 𝙧𝙖𝙨𝙪𝙧𝙖𝙙𝙤: 𝙚𝙡 𝙢𝙖𝙨𝙖𝙟𝙚 𝙘𝙤𝙣 𝙫𝙚𝙡𝙡𝙤 𝙣𝙤 𝙚𝙨 𝙗𝙚𝙡𝙡𝙤. El vello corporal dificulta las maniobras propias del masaje. Además, es más incómodo y requiere de mucho más aceite para realizarse de forma adecuada.
4. 𝙍𝙚𝙘𝙞𝙗𝙞𝙧 𝙪𝙣 𝙢𝙖𝙨𝙖𝙟𝙚 𝙨𝙪𝙥𝙤𝙣𝙚 𝙘𝙞𝙚𝙧𝙩𝙖 𝙙3𝙨𝙣𝙪𝙙𝙚𝙯
Los masajes implican cierta d3snud3z del cuerpo en función del área a tratar. De hecho, en las versiones más ancestrales de Asia, los masajes de cuerpo completo se realizan con el paciente completamente desnudo sin que esto suponga ningún tipo de 3rotism0.
5. 𝙎𝙞 𝙩𝙞𝙚𝙣𝙚𝙨 𝙚𝙡 𝙥𝙚𝙡𝙤 𝙡𝙖𝙧𝙜𝙤: 𝙡𝙡é𝙫𝙖𝙡𝙤 𝙧𝙚𝙘𝙤𝙜𝙞𝙙𝙤 𝙤 𝙩𝙧𝙖𝙚 𝙪𝙣𝙖 𝙜𝙤𝙢𝙖.
6. 𝙍𝙚𝙘𝙪𝙚𝙧𝙙𝙖 𝙩𝙪𝙨 𝙖𝙡𝙚𝙧𝙜𝙞𝙖𝙨, 𝙞𝙣𝙩𝙚𝙧𝙫𝙚𝙣𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨 𝙦𝙪𝙞𝙧ú𝙧𝙜𝙞𝙘𝙖𝙨 𝙮 𝙥𝙖𝙩𝙤𝙡𝙤𝙜í𝙖𝙨 𝙥𝙧𝙚𝙫𝙞𝙖𝙨
Antes de recibir un masaje, como con cualquier terapia, es básico conocer la historia clínica y los antecedentes del paciente. Existen una serie de casos en los que recibir un masaje puede ser una contraindicación parcial o total. Entre las contraindicaciones más destacables, se encuentran: intervenciones quirúrgicas, procesos inflamatorios agudos o bacterianos, enfermedades vasculares (como la flebitis) o de los ganglios linfáticos, la trombosis y la embolia arterial, problemas renales, enfermedades infecciosas (hongos, lupus) o tumorales, roturas musculares y el embarazo.
De igual manera, si tienes algún tipo de alergia, especialmente a frutos secos como la almendra, es muy importante que lo comuniques a tu fisioterapeuta.
7. 𝙍𝙚𝙡á𝙟𝙖𝙩𝙚 𝙮 𝙙𝙞𝙨𝙛𝙧𝙪𝙩𝙖: ¡𝙚𝙨𝙩𝙤 𝙚𝙨 𝙤𝙗𝙡𝙞𝙜𝙖𝙩𝙤𝙧𝙞𝙤!
La luz, la música, la temperatura… El ambiente de la sala de masaje no es casual: está muy estudiado para optimizar los beneficios psicosomáticos de la masoterapia. 𝑬𝒔 𝒄𝒐𝒏𝒗𝒆𝒏𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒆𝒋𝒂𝒓 𝒍𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒍𝒂𝒃𝒐𝒓𝒂𝒍 𝒚 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒓𝒐𝒃𝒍𝒆𝒎𝒂𝒔 𝒂 𝒖𝒏 𝒍𝒂𝒅𝒐 𝒅𝒖𝒓𝒂𝒏𝒕𝒆 𝒍𝒂 𝒔𝒆𝒔𝒊ó𝒏. tu cuerpo y tu mente lo agradecerán. Sigue las indicaciones de tu fisioterapeuta y relájate. Interactúa con el mismo sólo si experimentas sensaciones molestas o no deseadas.
Es muy habitual que los pacientes queden dormidos en algún punto del masaje. No sientas vergüenza si esto ocurre, es sin duda el mejor indicador de que se ha hecho un buen trabajo. No olvides tomarte unos minutos para volver al mundo real antes de levantarte de la camilla.