05/05/2026
Encontrarse en la maternidad no significa “volver a ser exactamente la misma de antes”, sino descubrir quién eres ahora, integrando todas las versiones de ti: mujer, mamá, persona, pareja, profesionista, amiga, soñadora…
Muchas mujeres sienten que en la maternidad se pierden un poco porque gran parte de su energía se va al cuidado de otros. Y eso puede hacer que se desconecten de:
* lo que disfrutan,
* lo que necesitan,
* lo que sienten,
* y hasta de quiénes eran antes de ser mamás.
Pero encontrarse sí es posible. Generalmente ocurre poco a poco, cuando empiezan a hacerse espacio a sí mismas otra vez.
Algunas formas de reencontrarse son:
* Escuchar sus emociones
Permitirse sentir sin culpa: cansancio, amor, frustración, alegría, enojo, nostalgia… todo puede coexistir.
* Recordar qué les da vida
Preguntarse:
* ¿Qué me gustaba antes?
* ¿Qué cosas todavía disfruto?
* ¿Qué sueños siguen siendo importantes para mí?
* Dejar de buscar la perfección
La maternidad real no es perfecta. Muchas veces encontrarse implica dejar de intentar cumplir expectativas imposibles.
* Tener espacios propios
Aunque sean pequeños: leer, caminar, trabajar en un proyecto, tomar café sola, ir a terapia, hacer ejercicio, crear algo.
* Reconocer que siguen siendo mujeres además de mamás
La maternidad es una parte importante de la identidad, pero no la única.
* Rodearse de redes seguras
Otras mujeres, amigas, grupos de crianza o espacios donde puedan hablar sin sentirse juzgadas.
A veces “encontrarse” en la maternidad no se siente como un gran momento revelador. Más bien se parece a pequeñas frases internas como:
* “Esto también lo necesito yo.”
* “No tengo que hacerlo todo sola.”
* “Todavía hay partes de mí que siguen aquí.”
* “Estoy cambiando, y eso no significa que me perdí.”
Y algo muy importante: una mujer puede amar profundamente a sus hijos y al mismo tiempo extrañarse a sí misma. Ambas cosas pueden ser válidas