02/06/2022
DISARTRIA
Etimológicamente el término deriva del griego (dys, «defecto»; arthon, «articulación») y hace referencia a un defecto en la articulación de la
palabra. Se trata de una alteración de la articulación que conlleva una lesión subyacente en el sistema nervioso central
(SNC), o enfermedades de los nervios que
inervan los músculos de la lengua, faringe y
laringe, responsables del habla.
(Gallego, 2005). Se caracteriza por una
incoordinación, debilidad o parálisis de
la mus culatura del habla. Un ejemplo de
disartria que se puede encontrar en el aula
distrasia cerebral.
Las disartrias pueden ser clasificadas en muy
diver sos tipos, de acuerdo con la edad de
comienzo, su etiología, la región neuroanatómica de la lesión, el compromiso del nervio craneano y el proceso del habla
afectado o la entidad patológica
EVALUACIÓN
El término «disartria» se aplica, pues, a un
conjunto de trastornos motores del habla
producidos por un daño en el sistema
nervioso. Los principales problemas en el nivel lingüístico se aprecian en la respiración (irregular, descoordinada, insuficiente...), en la
fonación (voz débil, ronca, áspera...), en la prosodia (acento prosódico reducido,
limitaciones melódicas, pausas inapropiadas...), en la resonancia (palabras borrosaas) y en la articulación (omisiones, distorsiones fonéticas, simplificación de grupos consonánticos...), aunque también pueden advertirse dificultades en actividades como succionar, masticar, toser y tragar.
INTERVENCIÓN
En la exploración se valorarán los procesos motores del habla: respiración, fonación,
resonancia, articulación y prosodia, y la
intervención se centrará en la mejora de la
funcionalidad de aquellos aspectos que se encuentren alterado.
Se interviene mediante:
Dinámica respiratoria, Musculatura facial,
labial, lingual, palatina, Movilidad laringofaríngea, Articulación de
fonemas.