30/08/2019
En estos tiempos en que casi todo es posible, donde el narcisismo y la ambición no tienen límites claros o son ilimitados, una antigua enfermedad, como un virus dormido desde los tiempos griegos, se han activado y contagiado al médico, como a tantos otros que se ven en los medios de comunicación y en la vida diaria. creo necesario describir esta enfermedad, que se desarrolla como un síndrome y su posible tratamiento o su desenlace.
Hace miles de años, en la época clásica griega, se escribió el "Corpus Hipocraticus" que en casi un centenar de diferentes tópicos se extiende largamente sobre cuál debe ser la conducta de quienes ejercen la profesión médica. Además de temas éticos, contiene estudios sobre patología, fisiología, dietética, pronósticos, con lo que se demuestra la absoluta relación entre la deodontología médica y los conocimientos científicos necesarios en la formación y la vida del médico.
En la actualidad, los programas de formación médica están dirigidos hacia las competencias necesarias para ejercer la profesión. Es competente quien demuestra ser capaz de efectuar una actividad en forma razonablemente bien y en mas de una ocasión, haciéndola sin supervisión ni control constante, se es competente demostrando que se efectúa bien una actividad y manteniendo esta capacidad en el tiempo.
el médico es competente cuando tiene un balance de tres capacidades que se le han enseñado en la facultad: conocimientos, habilidades y valores.
Los conocimientos, las habilidades y destrezas clínicas se aprenden durante la carrera médica pero, como son procesos evolutivos se deben mantener en un constante aprendizaje durante todo el ejercicio profesional.
Las actitudes y conductas tienen su origen en los primeros años de vida, marcando el carácter desde muy temprano, es decir, como se enfrentará a la vida.
las actitudes primarias se sumarán a las secundarias, que se logran con la maduración biológica humana. son estas las que se adquieren en el transcurso de la vida y en forma implícita y explícita durante la formación profesional, por eso el mejor aprendizaje en actitudes y valores se consigue con el ejemplo de los médicos que participan en la formación profesional de los más jóvenes, dando el ejemplo donde se muestra lo ético como vivencia. cuidar valores y actitudes en la práctica diaria de los formadores valen mas que muchas clases de ética.
uno de los peligros que puede enfrentar el médico, es olvidar que los valores que debe mantener es dar amistad al paciente, pues en el amigo se confía: es la "philia" griego. debe demostrar caridad el "agape" en griego,tener compasión, que es ponerse en el lugar del otro, respetándolo.
En el transcurso de la formación médica o en el ejercicio profesional se pueden adquirir diferentes enfermedades, por lo cual, se toman precauciones llamadas universales para así disminuir al máximo este peligro.
En lo valórico el médico puede ser afectado por una enfermedad de la conducta, descrita por los griegos como estar atacado por la hibris.
en el pensamiento ético y religioso griego, la presunción exagerada lleva a una desmesura de las acciones, es la hibris, los Dioses toman venganza, nemesis, del orgullo y arrogancia excesiva de quien padece de hibris.
Hibris es la personificación del atrevimiento, de la transgresión de las normas generales admitidas por la comunidad, se produce una cadena determinada por el hartazgo, la insolencia y luego viene el castigo (nemesis) como consecuencia final por portar un ego enfermo de hibris.
el médico enfermo de hibris se presenta con los siguientes síntomas descritos por David Owen:
1 Exceso de confianza en sí mismo.
2 Impaciencia constante.
3 Falta de atención a los detalles.
4 Creerse insustituible.
Estos síntomasllevan al sindrome de hibris, también llamado "Hybris o Hubris" caracterizado por que el afectado:
1 Evalúa una situación con ideas fijas preconcebidas. Rechaza todo signo contrario a sus ideas.
2 Es capaz de cambiar de conducta. No saca provecho de la experiencia.
3 Trata a los demás con prepotencia.
4 Tiene una conducta marcadamente narcicista.
Esta enfermedad tiene dos posibles epílogos: termina en lisis, viene de Nemesis y lo destruye, o termina en crisis, donde el enfermo de hibris se da lentamente cuenta de su estado y corrige su conducta en base a un aprendizaje transformacional, encontrando el correcto valor de sí mismo y el valor de los semejantes, de los otros, adquiere humildad, dignidad y respeto por sí mismo y por los demás.
El asunto en no tener recaída, por que llega nemesis y los destruye.