13/02/2026
Relación sana y disfrutable
Cuando llevamos años de casados, hay dos formas de vivir, una es; nos hemos adaptado a convivir sanamente por medio de la comunicación asertiva y la aceptación de la personalidad única e irrepetible de cada uno y a la par colaboramos en equipo para el beneficio de ambos. El otro camino es; una relación herida, fracturada por injusticias por ejemplo:
1) Cuando se promete constantemente cambiar para la mejora personal y se fracasa por falta de convicción propia y compromiso, aquí se pierde la confianza y credibilidad.
2) Cuando se habla tan sinceramente, sin filtro, sin bondad, solo queja de lo mal que está el otro, haciéndole ver sus fallas y errores. Aquí se habla desde el enojo y frustración personal.
3) Cuando la falta de interés de uno de los dos es continua "hazle como quieras" "me da igual" "tu decide"; aquí se aporta una gran carga al otro porque no se hace auto responsable de sus funciones o roles.
4) Decir "mentiras blancas" porque uno de los dos es frágil en su carácter y no puede soportar la realidad.
¿Qué podemos hacer para activar una sana y mejor relación?
1) Si mi esposa (o) me ha dicho varias veces que me enojo fácilmente, entonces es: Trabajar en el auto control, en el auto gobierno. ¿Cómo? Haciendo pequeños cambios al día, constantes, firmes conscientemente. Pensar, razonar, ¿Ésto me beneficia a mí, a mi relación? Pequeños cambios hacen grandes transformaciones.
2) Recordar que nuestras palabras son una herramienta poderosa para construir o destruir. ¿Qué hacer? Grabarnos y escucharnos el tono, las palabras, ver el lenguaje corporal, ¿Cómo me escucho? ¿Qué estoy transmitiendo? ¿Cómo me percibo?
3) Involucrarnos en la relación, comunicar nuestros deseos, sueños, validar mis emociones y las de mi cónyuge, escuchar con interés para llegar a acuerdos satisfactorios para ambos.
4) Sana autoestima es una buena elección y educación personal ya que amándonos a nosotros mismos podemos incrementar la felicidad conyugal al quitar peso al otro al tratar de llenar ese vacío personal (ya que es imposible).
De esto se trata el matrimonio de ser feliz en lo personal para complementar su felicidad del otro, cabe mencionar que: No hablamos de perfección, sólo Dios es perfecto, pero sí hablamos de que podemos tener una relación sana, madura, disfrutable, en crecimiento a través de perdón, aceptación, atención, esfuerzo, disciplina, compromiso y por supuesto ... amor!!!
Conversa ... es tiempo de sanarlo.