21/11/2025
El rugido del alma
Dentro de mí,
donde el mundo no mira,
habita un león.
Un león que empieza a moverse,
a desperezar su luz,
a buscar la salida de su cueva
para rugir lo que he callado.
Su melena es fuego
sin miedo a ser.
Mi alma hierve,
no de rabia,
sino de verdad guardada demasiado tiempo.
Me muevo lenta,
pero firme,
como quien regresa a su centro.
El león me mira:
reclama su lugar en la tierra.
No pide obediencia,
pide honestidad.
Me muestra
dónde encierro mi fuerza,
dónde sigo pidiendo permiso
para existir completa.
Me pide no rechazar más
el rugido que vive en mí,
ese sonido antiguo
que muchas veces callé
para no molestar.
Hoy abro la puerta.
Hoy dejo que su fuego
suba por mi garganta
como un amanecer.
Aquí y ahora,
me permito transformarme:
de silencio a voz,
de contención a verdad,
de sombra a presencia que se levanta.