08/02/2026
Recordar a los seres queridos que han trascendido es un acto de amor.
Marcar sus fechas, pensar en ellos...Todo eso es profundamente humano.
Pero como tanatóloga he aprendido algo importante: en realidad no todas las formas de recordar ayudan a sanar.
El cumpleaños de una persona es para celebrar la vida existente, los proyectos que continúan, y el tiempo que sigue avanzando. Cuando una persona ya no está en éste plano, celebrar ese día como si aún viviera puede, sin notarlo, mantener a los dolientes anclados a una ausencia que duele.
Es respetable pero no recomendable que se celebre la fecha del cumpleaños del ser querido que ya no está físicamente. Cómo si sí, estuviera. Lamentablemente eso en lugar de ayudar con la aceptación y transformación del proceso de duelo, retrasa emocionalmente, sin permitir una relación sana con el recuerdo de ese ser amado.
Actividades que sí es aconsejable realizar.
Realizar un acto religioso según la creencia espiritual.
Visitar el Camposanto.
Realizar una comida en familia, ver fotos videos, escuchar su música favorita.
Hacer cartas y tarjetas.
No es aconsejable comprar un pastel y cantarle el Happy Birthday, comprarle regalos y llevárselos al Camposanto, hablarle en tiempo presente como sí estuviera en persona.
Hay que procurar que el recuerdo no ate esa fecha especial al dolor y al sufrimiento, si no qué abra a la esperanza.
@ crédito al autor