13/01/2026
EL RIESGO DE ALZHEIMER NO ES IGUAL EN MUJERES Y HOMBRES.
Las mujeres con enfermedad de Alzheimer presentan una caída marcada de lípidos protectores en sangre, especialmente ácidos grasos omega-3 de cadena larga como DHA. Este descenso no se observa en hombres con Alzheimer, lo que apunta a una vulnerabilidad biológica específica del s**o femenino.
Desde el punto de vista cerebral, las mujeres con los niveles más bajos de omega-3 obtienen peores resultados en pruebas de memoria y muestran concentraciones más altas de marcadores de inflamación y daño neuronal en sangre. Esto sugiere que la pérdida de estos lípidos no es solo un hallazgo metabólico, sino un factor relacionado con la salud cerebral.
En condiciones normales, las mujeres acumulan más omega-3 en el cerebro que los hombres, lo que representa una ventaja biológica. Sin embargo, tras la menopausia, la caída del estrógeno reduce la actividad de la enzima FADS2, clave para la síntesis de DHA, y debilita el sistema de transporte cerebral de omega-3 (Mfsd2a). El resultado es la pérdida progresiva de este “escudo bioquímico”.
La evidencia clínica indica que el momento de intervención es crítico. Los mayores beneficios cognitivos del omega-3 se observan en estrategias preventivas y en adultos sanos, no en fases avanzadas de Alzheimer. Esto refuerza la idea de que la prevención metabólica y nutricional debe ocurrir antes del daño neuronal establecido.
El Alzheimer no comienza en la memoria.
Comienza con cambios biológicos silenciosos que ocurren años antes del diagnóstico.
Bibliografía
Review of 58 randomized controlled trials Omega-3 fatty acids and cognition. PMID: 40836005