06/05/2026
LA MADRE PSICÓPATA NARCISISTA, SOBREPROTECTORA Y CONTROLADORA:
Los personajes de la historia de ficción Psicosis, originalmente, llevada a la pantalla por Alfred Hitchcock, Norma Bates y su hijo Norman, representan el ejemplo definitivo de narcisismo maternal y codependencia destructiva y psicopática.
La madre Norma no percibe a su hijo Norman como un individuo independiente, sino como una prolongación de su propio ser que debe satisfacer sus necesidades emocionales. Cualquier rasgo o intento de autonomía del hijo, con respecto a su madre, ella lo interpretará como un acto de traición.
Con el pretexto de proteger a su hijo, lo único que hace es infantilizarlo, cortarle las alas (castrarlo), controlando su vida y sus decisiones, de tal suerte que permanezca toda su vida pegado a sus faldas. Esto sucede sobre todo, si se trata de una madre viuda o soltera, con un hijo único varón.
Entre ellos se establecerá una relación simbiótica de fuerte codependencia, que puede llegar a lo incestuoso.  Los hijos de estas mamás jamás tomarán decisiones por sí solos y se convertirán en títeres para sus fines egoístas.
La eventual participación de una tercera persona en esta relación será vista como una grave amenaza, de tal suerte que la madre haga todo lo posible por deshacerse de ella.
Es la típica madre que “cuidado y le toques un cabello a su hijo”, porque puede correr sangre o arder Troya.
Justo hace un año por un proyecto personal, coincidí con un joven cuya madre tenía todas estas características. En una plática, ella misma me confesó que había irrumpido en el trabajo que entonces tenía su hijo para ir a golpear a su jefa porque trataba mal a “su niño”, y que incluso fue detenida por la policía. Luego supe que el mismo tipo de confrontaciones y escándalos los tuvo con sus maestras durante su etapa escolar.
El proyecto en cuestión terminó muy mal precisamente porque esta señora intervenía en todo y era de armas tomar, a pesar de que el joven ya era adulto. Ella incluso escuchaba todas las conversaciones vía telefónica y también tenía acceso a su WhatsApp, donde tratábamos los asuntos del proyecto. Cuando quise ponerle un límite se alteró y literalmente me dijo que ella tenía que “proteger a su niño” (un hombre). Por la intromisión de esta señora y la abulia del hijo, el proyecto, como dije, se fue a pique.
Con esta experiencia conocí de cerca los alcances de una madre psicópata narcisista, en su afán de tener el control absoluto de la vida de su hijo. Después supe que el mismo muchacho había tenido serios problemas en varias relaciones sentimentales donde también habían ocurrido hechos de violencia. Su relación con su madre era verdaderamente incestuosa desde el punto de vista emocional, y tal vez más.
La madre psicópata narcisista para asegurarse la absoluta sumisión y dependencia de su “hijo dorado”, lo adulará, pero también lo devaluará y humillará, para efectos de que nunca se sienta capaz ni suficiente, y viva literalmente con el cordón umbilical.
Los hijos de estas mujeres serán hombres que no maduren emocional, ni intelectualmente y que siempre vivan a la sombra de su progenitora, incapaces de salir al mundo y volar. La lealtad a su madre los volverá sumisos al punto de priorizarla por encima de quien llegue a ser su pareja o de sus propios hijos. Y también serán sus cómplices en los hechos criminales en los que pueda incurrir. Esta lealtad exacerbada puede hacer que se mantengan pasivos u omisos en situaciones inadmisibles.
Información recabada por:
Natalia González.