27/02/2026
Con profundo respeto y cariño, hoy compartimos la noticia de que nuestro querido Roberto Paredes, quien fue interno de nuestro Refugio y formó parte de nuestra Casa Hogar, ha partido a otro plano terrenal.
Roberto fue un hombre educado, amable y de conversación tranquila. Amante de la lectura, encontraba en los libros refugio, sabiduría y compañía. Durante su paso por nuestra casa dejó huella en quienes tuvimos el privilegio de conocerlo; su presencia serena y su trato respetuoso permanecerán en nuestra memoria.
Creemos que la vida no termina, solo se transforma. Así como una semilla desaparece bajo la tierra para renacer convertida en árbol, el espíritu también continúa su camino en otra dimensión de existencia. La vida después de la vida es un misterio lleno de esperanza, donde lo sembrado en el corazón de otros florece eternamente.
En su honor, hemos sembrado un árbol. No solo como símbolo de despedida, sino como representación de continuidad, de raíces firmes y de crecimiento hacia la luz. Cada hoja que nazca recordará su paso por este mundo; cada sombra que brinde será testimonio de que su vida fue importante y dio fruto.
Porque sembrar un árbol es sembrar memoria, es sembrar esperanza, es afirmar que toda vida deja raíces profundas.
Descansa en paz, Roberto. Tu historia sigue viva en nosotros.