28/01/2026
Comer por gula no es hambre, es una voz interna a la que podemos aprender a decirle NO.
La gula es ese impulso que nos dice “come aunque no lo necesites”.
Esa voz no somos nosotros, es un hábito, una energía automática…
y como tal, se puede ignorar.
✨ Al principio puede costar trabajo, sí.
Pero si no empezamos hoy, cada día será más difícil.
En cambio, si empezamos a decirle NO hoy, con el tiempo cada día será más fácil.
💪 Decirle no a la gula implica fuerza de voluntad, conciencia y constancia.
Es muy parecido a otras adicciones:
👉 es un día a la vez.
🧠 También es importante reconocer que a veces no se come por hambre, sino por adicción.
La adicción a la comida puede tener un trasfondo emocional:
una herida, un vacío, una emoción no resuelta o incluso un trauma.
La comida no es el problema, muchas veces es el refugio.
Por eso sanar la relación con la comida también implica mirarnos con compasión, no con culpa.
🌿 La buena noticia es que esa energía se puede canalizar:
🎨 pintar
📖 leer
🎶 cantar o tocar un instrumento
🏃♀️ hacer ejercicio
🧘♀️ respirar, caminar, crear
Elegir otra actividad también es nutrición 💫
Así como nutrimos el cuerpo, nutrimos la mente y las emociones.
🍓🍊🍋🍏🫐🍇
📩 Si necesitas asesoría nutricional personalizada, mándame mensaje.
🧾 Facturamos.
Cédula profesional: 14866498
Cédula Maestría en Nutrición Clínica: 14866538