04/01/2026
Desde una visión socialista, la historia de Venezuela no puede explicarse sin hablar de intervención, bloqueo económico y asfixia financiera internacional.
Estados Unidos no actúa por democracia.Actúa por intereses geopolíticos, control energético y poder regional.
Como abogado, lo digo con claridad: una invasión —real o encubierta— viola principios básicos del derecho internacional, aunque se disfrace de “liberación”. Y eso no es nuevo.
América Latina ya conoce ese cuento.
El escenario de hoy fue la captura de un jefe de Estado extranjero por una potencia militar. Hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquier país que no se alinee.
El derecho deja de ser ley.. y se convierte en discurso barato.
Aquí viene lo grave. América Latina tendría solo dos opciones:
-Someterse en silencio
-O construir una postura regional firme
Y la historia nos ha enseñado algo:
cuando no hay unidad, hay sometimiento.
Nuestra presidenta enfrenta uno de los retos más complejos en décadas:
-Presión diplomática de Estados Unidos
-Expectativa ideológica de la izquierda de México y latinoamerica.
-Estabilidad económica interna
-Control migratorio
-Y la defensa del principio histórico de no intervención
Como abogado, te lo digo claro:
México no debe aplaudir invasiones,
pero tampoco aislarse del mundo.
La solución no es pelear aun. La solución es liderar diplomáticamente.
América Latina no necesita salvadores armados. Necesita soberanía, legalidad y dignidad.
Y México, hoy más que nunca, tiene que decidir si será espectador… o actor consciente en la historia que se está escribiendo.
Porque cuando la ley se rompe a nivel internacional,
los pueblos son los que pagan los platos.