15/02/2026
Este texto es real, la gran mayoría de matrimonios tienen este conflicto.
Si vas a formar un hogar, primero debes volar del nido.
No se puede construir un templo sagrado si aún vives bajo la sombra de tus padres.
No se puede honrar un nuevo vínculo si sigues consultando cada paso con mamá o pidiendo aprobación a papá.
Eso no es amor, es lealtad inconsciente al viejo clan.
Muchos creen estar en pareja, pero en realidad solo se están escapando de su infancia mal resuelta.
Y desde ahí, las suegras controlan, los padres opinan, los ex no se van, y los hijos del pasado ocupan el lugar del nuevo amor.
Eso no es una relación, es una colonia energética de interferencias.
Formar pareja no es solo amar al otro.
Es declarar la independencia emocional de tu sistema familiar.
Es cortar pactos con mamá, soltar la guía de papá, honrarlos… pero volar.
Y eso duele, porque nadie nos enseñó a dejar sin traicionar.
Texto y foto Araceli Cueto
No se puede fundar una casa nueva con ladrillos viejos.
No se puede plantar un árbol con raíces en otra maceta.
Y no se puede pedir fidelidad a una pareja si aún no cortaste lazos con quien te enseñó a amar desde la culpa, la comparación o el sacrificio.
Si quieres amar de verdad, tendrás que deshacer los nudos invisibles.
Cerrar los ciclos con los hijos del ayer, las parejas del pasado, las suegras posesivas, los ex que aún sangran en tus recuerdos.
Y ahí… recién ahí, estarás listo para formar un hogar sagrado.
Un hogar donde tú eliges a quién le das tu alma, y no a quién te lo ordenó la historia.
**** creditos al autor de la imagen y el texto Ara-Pekitas