30/01/2026
Toma un diente de ajo y dibújale un ojo. No tiene que ser perfecto, solo claro. El ojo representa la conciencia que ve más allá de las palabras.
Luego colócalo en una bolsita con sal y ponla debajo de tu almohada durante tres días seguidos. No hables de esto con nadie. Déjalo trabajar en silencio.
El ajo ve lo que se oculta y la sal obliga a la verdad a salir. No lo hace con violencia, sino mostrando.
Después de esos días, presta atención.
Personas cambiando de actitud.
Reacciones inesperadas.
Verdades que salen solas.
Si este mensaje llegó hasta ti, tal vez ya era momento de ver con otros ojos.
Comenta:
“la verdad se revela y nada oculto me afecta”
y guarda este mensaje.
Myrna
Maestra Holistica
Crecimiento Espiritual del Ser