14/02/2026
Las son defectos en la estructura del corazón o de los grandes vasos que están presentes desde el nacimiento.
Son la malformación congénita más frecuente: se estima que afectan aproximadamente a 8–12 de cada 1,000 recién nacidos vivos. Su gravedad es variable; algunas son leves y pueden pasar desapercibidas, mientras que otras requieren atención inmediata.
Los síntomas dependen del tipo de defecto y de qué tanto afecta el flujo de sangre. En bebés, pueden aparecer coloración azulada de labios o piel (cianosis), respiración rápida o con esfuerzo, sudoración excesiva al alimentarse, cansancio, dificultad para ganar peso e irritabilidad.
En niños mayores o adultos, pueden manifestarse con falta de aire al ejercicio, palpitaciones, desmayos, infecciones respiratorias repetidas o soplo cardiaco detectado en revisión.
El tratamiento se individualiza. Puede incluir vigilancia y controles periódicos, medicamentos (para ayudar al corazón a bombear mejor, controlar arritmias o disminuir la sobrecarga de líquidos), procedimientos por cateterismo (cerrar comunicaciones o dilatar válvulas/arterias) y cirugías correctivas o paliativas.
Con diagnóstico oportuno y manejo especializado, muchas personas con cardiopatía congénita llevan una vida plena y activa.
́acongénita ́apediátrica ́aDelAmorYLaAmistad