Psic. María N Leyva

Psic. María N Leyva Atención psicológica integral

01/02/2026

No te rendiste.
Te adaptaste.

Después de mucho dolor, tu cuerpo aprendió a bajar el volumen: expectativas, sueños, deseos. No para dejar de vivir, sino para que doliera menos. Apagarte fue una estrategia de supervivencia.

Desde la clínica, esto no es falta de motivación. Es una respuesta del sistema nervioso al exceso de dolor. El deseo no se pierde, se congela.

La terapia no busca “encenderte” a la fuerza. Busca entender por qué necesitaste apagarte y cómo volver a sentir sin volver a romperte.

31/01/2026

Antes de intentar algo, ya te estás explicando por qué no va a servir. Todo pasa por un filtro interno agotador: análisis constante, duda, autoevaluación permanente.

No te saboteas.
Te invalidas.

Desde la psicología clínica, esto es desgaste cognitivo sostenido. No pierdes capacidad, pierdes permiso interno. Vivir así cansa más que fallar.

La terapia no busca callar la mente a la fuerza. Trabaja en transformar esa relación interna punitiva para que tu mente deje de ser un juez y pueda volver a ser un recurso.

30/01/2026

Hay personas que no temen al dolor.
Temen a que algo funcione y volver a perderlo.

Cuando las cosas empiezan a ir bien, no se relajan. Se tensan. Esperan que se caiga. Se contienen para que no duela tanto después. Esto no es negatividad: es memoria emocional.

Desde la clínica, este patrón aparece cuando nadie te enseñó a sostener lo bueno sin miedo. Entonces bajas la intensidad de la alegría antes de que la vida lo haga por ti.

La terapia no empuja a “pensar positivo”. Ayuda a que estar bien deje de sentirse peligroso para tu sistema nervioso.

29/01/2026

No siempre sigues igual porque no quieras cambiar.
Muchas veces sigues igual porque dejaste de confiar en ti.

Después de promesas que no se sostuvieron, intentos que no duraron y decepciones repetidas, algo se rompe por dentro: la relación contigo mismo. Ya no te crees. Ya no te prometes nada. No porque no quieras algo distinto, sino porque estás cansado de fallarte.

Desde la psicología clínica, esto no se llama flojera ni falta de voluntad. Se llama pérdida de confianza interna. Y cuando eso pasa, cualquier cambio se siente peligroso, no porque no puedas, sino porque no quieres volver a decepcionarte.

La terapia no empieza exigiendo resultados. Empieza reconstruyendo esa relación interna dañada, con estructura, acompañamiento y procesos reales.

28/01/2026

Hay un momento muy silencioso en estas relaciones: cuando te miras y ya no te reconoces.

No fue de golpe.
Fue cediendo de a poco: descanso, límites, voz, intuición.

Amar empezó a sentirse como desaparecer.

Y reconocer eso duele, porque parece egoísta. Pero no lo es. Nadie debería tener que perderse para sostener a otro.

Desde la clínica, este es un punto crucial: cuando amar implica dejar de existir, ya no es amor lo que se está pidiendo, es sacrificio.

En terapia, este momento no se trabaja desde la culpa ni desde decisiones impulsivas, sino desde volver a ti para que amar deje de doler como abandono propio

27/01/2026

Esta frase duele porque rompe una fantasía muy instalada: la idea de que amar lo suficiente puede curar.

Muchas personas se quedan, explican, sostienen y aguantan creyendo que su amor va a ser suficiente. Pero en ese intento empiezan a desaparecer ellas mismas.

El sacrificio se confunde con compromiso.
El aguante con lealtad.
Y amar se vuelve una forma de autoabandono.

Mientras tanto, el adicto también sufre: carga con culpa, vergüenza y la sensación constante de ser una carga emocional.

Aquí no hay villanos.
Hay dos personas agotadas intentando no perderse.

Desde la clínica es claro: el amor no regula una adicción y el sacrificio no la detiene. Este punto no se trabaja decidiendo irse o quedarse, sino dejando de lastimarse en nombre del amor.

26/01/2026

En muchas relaciones atravesadas por adicción, no hay calma. Hay dos sistemas nerviosos en supervivencia.

El adicto se anestesia para no sentir.
La otra persona se hipervigila para no perder.

Uno busca silencio.
El otro vive escuchando peligro.

Esta dinámica no es elección consciente. Es adaptación. Pero el costo es alto: ninguno descansa, ninguno se siente seguro y el vínculo se vuelve un campo de tensión permanente.

Desde la clínica sabemos que ni el consumo calma la relación, ni la vigilancia la salva. Ambas estrategias alivian a corto plazo y destruyen a largo.

Este tipo de desgaste relacional necesita intervención, no más resistencia

25/01/2026

Esta es una verdad incómoda para ambos lados: nadie es el problema, pero la relación dejó de ser un lugar seguro.

No hacen falta gritos ni violencia para que un vínculo se vuelva inseguro. Basta con la incertidumbre constante, la desconfianza, el miedo a lo que pueda pasar.

Uno vive con culpa.
El otro con ansiedad.

Y ambos empiezan a adaptarse al miedo como si fuera normal.

Desde la clínica, algo es claro: una relación puede tener amor y aun así ser emocionalmente insegura. Y la inseguridad sostenida no sana a nadie.

Este punto no se trata de decidir rápido, sino de dejar de normalizar una dinámica que desgasta profundamente.

24/01/2026

Una de las heridas más profundas en estas relaciones es esta creencia silenciosa:
“Si me amara, cambiaría”.

Pero desde la clínica sabemos algo importante: el adicto no huye del amor, huye del dolor que no sabe cómo sostener. Vergüenza, culpa, vacío, miedo a no ser suficiente.

Eso no invalida el dolor de quien ama.
Pero cambia el lugar desde donde se entiende la dinámica.

Mientras uno se anestesia para no sentir, el otro vive el consumo como abandono. Y ahí empieza el choque: cuanto más uno intenta amar y salvar, más el otro se esconde.

No es falta de amor.
Es exceso de dolor sin regulación.

El amor, por sí solo, no enseña a manejar emociones desbordadas.
Y el sacrificio no reemplaza un tratamiento.

23/01/2026

No hay crisis.
No hay colapso.
Pero tampoco hay disfrute.

La vida se volvió una lista de pendientes. Te mueves, decides, cumples… en piloto automático. No sabes explicar qué te pasa, solo sabes que algo no está bien.

Muchas personas postergan la ayuda porque creen que “no están tan mal”. Pero el vacío silencioso, la desconexión emocional y la sensación de estar sobreviviendo también son señales clínicas importantes.

Funcionar puede ser una adaptación.
Vivir implica presencia.

En terapia, este lugar se trabaja con mucho cuidado: no para romper lo que funciona, sino para entender el costo interno de vivir desconectado de ti.

22/01/2026

Te reconocen por lo que haces.
Por lo que logras.
Por lo que aguantas.

Pero nadie conoce lo que pasa por dentro.

Este tipo de soledad es confusa, porque no estás solo de personas, estás solo de comprensión. Te felicitan mientras te vacías. Te admiran mientras te desconectas de ti.

Y poco a poco empiezas a dudar de tu propio malestar:
“¿Por qué me siento así si todo va bien?”

El reconocimiento externo no regula el malestar interno.
El logro no sustituye el descanso emocional.

En consulta, este vacío aparece con frecuencia en personas que “lo tienen todo” menos tranquilidad interna. Y no, no es ingratitud. Es desconexión emocional sostenida.

20/01/2026

Cuando una persona consume, el daño no siempre es visible ni inmediato. No siempre hay gritos, golpes o rupturas dramáticas. A veces lo que hay es algo más silencioso: alguien intentando sostener mientras se va borrando.

El adicto no consume para herir. Consume para sobrevivir a un dolor que no sabe cómo manejar.
Y la persona que se queda no lo hace por debilidad. Se queda porque ama, porque espera, porque cree que puede ayudar.

Pero mientras uno se anestesia para no sentir, el otro vive en alerta constante.
Y ambos empiezan a perderse.

Este tipo de desgaste no suele nombrarse, pero en clínica es muy claro: el consumo no ocurre en soledad, ocurre dentro de un vínculo que también se va rompiendo.

Aquí no se trata de culpa.
Se trata de impacto.

Y el impacto emocional sostenido, cuando no se trabaja, termina dañando a ambos lados de la relación.

Dirección

Cerrada Del Rosal
Mexico City
05600

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psic. María N Leyva publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram

Categoría