27/03/2026
Intentar explicarle todo a tu hij@ en pleno berrinche casi nunca funciona. Y no es porque no quiera entender, es porque en ese momento no puede. Cuando un niño está desbordado, su cerebro está completamente tomado por la emoción: enojo, frustración, cansancio… lo que sea que esté sintiendo. En ese estado no hay espacio para escuchar, razonar o aprender, aunque tú estés diciendo algo muy lógico o importante.
Por eso, mientras más explicas, corriges o intentas que “entienda”, más probable es que la situación escale. No porque te esté retando, sino porque su sistema sigue saturado.
Primero necesitan ayuda para calmarse: tu presencia, tu tono, bajar la intensidad del momento. Después, cuando todo se regula, ahí sí tiene sentido hablar, poner límites y enseñar.
No es dejar pasar lo que ocurrió, es elegir mejor el momento para que realmente pueda aprender.
¿Te ha pasado que mientras más le explicas, peor se pone? 👇