Tanatología Espiritual

Tanatología Espiritual Profesionales en el tema

31/03/2026

Martes de Milagros

Queremos tener claridad todo el tiempo: saber qué hacer, hacia dónde ir, qué decisión tomar. Pero hay momentos en la vid...
28/03/2026

Queremos tener claridad todo el tiempo: saber qué hacer, hacia dónde ir, qué decisión tomar. Pero hay momentos en la vida donde la confusión no es un error… es una etapa necesaria. Es el espacio entre lo que ya no eres y lo que aún no comprendes.

El ego busca respuestas rápidas porque teme al vacío. Pero el alma no funciona así. A veces necesita que te detengas, que no sepas, que te quedes en la pregunta sin forzar la respuesta. Porque en ese no saber… algo se está gestando.

Aprender a habitar la incertidumbre es una forma de madurez interior. No siempre necesitas claridad para avanzar. A veces, lo único necesario es confiar en que aunque no lo entiendas, estás en proceso.

Sacado de la red

Un día a la vez

Sólo por hoy

Besos al cielo

Lupita Torrecillas Tanatóloga y Guía Espiritual

28/03/2026

Resignificando mi vida

Lo que describes no es un simple estado emocional pasajero. Has tocado algo más profundo: el reconocimiento de que el mi...
25/03/2026

Lo que describes no es un simple estado emocional pasajero. Has tocado algo más profundo: el reconocimiento de que el miedo no nació con la enfermedad, sino que ya habitaba en ti desde mucho antes, adoptando distintas formas a lo largo de la vida.

Eso es un acto de conciencia importante.

El miedo es una de las fuerzas más primarias de la psique. No es, en su origen, un enemigo. Es un instinto de conservación. Su función es proteger la vida, anticipar el peligro, preparar al organismo para sobrevivir. Pero cuando ese miedo no es comprendido, cuando no se le da un lugar consciente, deja de ser un guardián y se convierte en un tirano interior.

Entonces ya no protege: domina.

Lo que has descubierto es esencial: el miedo que sentiste con el cáncer no era completamente nuevo. Era, en gran medida, un miedo antiguo que encontró una situación legítima para intensificarse. La psique es así: reutiliza sus contenidos no resueltos y los adapta a nuevas circunstancias.

El niño que temía, la joven que dudaba, y la mujer que enfrenta hoy la enfermedad… no son tres personas distintas. Son una misma continuidad psíquica.

El miedo se transforma, pero su raíz permanece hasta que se hace consciente.

Cuando el miedo no es reconocido, se proyecta hacia el futuro en forma de catástrofe. Imagina escenarios, anticipa pérdidas, crea imágenes de lo peor posible. En ese sentido, el miedo no solo reacciona a la realidad; también la construye internamente.

Pero cuando haces lo que tú has hecho —sumergirte en él, observarlo, explorarlo— ocurre algo distinto.

El miedo empieza a cambiar de naturaleza.

Deja de ser una niebla difusa y se convierte en algo que puede ser visto. Y lo que puede ser visto, puede ser transformado.

Sin embargo, aquí hay algo que debo señalar con cuidado.

No se trata de “vencer” el miedo en el sentido de eliminarlo por completo. Esa idea puede ser engañosa. El miedo, como fuerza vital, no desaparece del todo. Lo que sí puede cambiar es la relación que tienes con él.

Cuando el miedo deja de gobernarte, pierde su poder destructivo.

Entonces ocurre algo paradójico:

el mismo miedo que antes paralizaba, comienza a señalar lo que es importante.

Has dicho algo muy significativo: que si logras atravesar lo que queda de ese miedo, sientes que podrías lograrlo todo.

Eso no es fantasía.
Porque atravesar el miedo profundo —no evitarlo, no negarlo, sino atravesarlo— transforma la estructura misma de la personalidad. Te vuelve menos dependiente de las circunstancias externas para sentirte segura.

La seguridad deja de venir del mundo.

Empieza a surgir desde dentro.

Muchas veces, en el fondo del miedo, encontramos algo aún más esencial:

miedo a perder el control

miedo a la vulnerabilidad
miedo a la muerte

miedo a no haber vivido plenamente

Y cuando uno se permite sentir esos miedos sin huir, ocurre algo silencioso pero poderoso: el miedo deja de ser un enemigo desconocido y se convierte en una experiencia humana que puede ser sostenida.
Tu proceso de sanación no es solo físico. Es también psíquico.
Y lo que estás haciendo —reconocer el miedo, rastrear su origen, no escapar de él— es precisamente el tipo de trabajo interior que transforma.
No porque elimine el miedo por completo, sino porque te coloca en una posición distinta frente a él.
Ya no estás dentro del miedo.

Puedes mirarlo.

Y en ese acto, ya has comenzado a trascenderlo.

El miedo no es el obstáculo final.

Es el umbral.

Y quien lo atraviesa con conciencia, no sale sin heridas… pero tampoco sale siendo la misma persona.
Que continúes tu proceso con esa misma valentía lúcida que ya has mostrado.

Sacado de la red

21/03/2026

Leyendo, comprendiendo y sanando con Betito Bautista

19/03/2026

Desarrollar el Duelo con Dios, METODO 3"D"

SÉ QUE ME EXTRAÑAS... 💜💜⭕ Sé que mi ausencia es dura, que desde que me marché, tus días no son como antes, sé que te cue...
18/03/2026

SÉ QUE ME EXTRAÑAS... 💜💜

⭕ Sé que mi ausencia es dura, que desde que me marché, tus días no son como antes, sé que te cuesta conciliar el sueño, sé cuánto me extrañas y lo mucho que deseas que vuelva.

Te he visto llorar y créeme, lloro contigo...
No es fácil verte triste, sé que es inevitable que llores, pues los recuerdos están en todas partes, ves fotos y tu mirada se llena de tanta nostalgia, lloras y yo acaricio tu pelo, he sentido tus lágrimas, tu dolor y tus miedos...

Sé que tienes mucho miedo, que crees que tu vida se acaba.
Es normal, es parte del duelo... si Tú supieras que yo estoy bien, que soy felíz y lo único que quiero es consuelo para Tí.

No llores... ¡ya no!
Tienes que aceptar que a todos nos pasa, que es así, está escrito, que no es injusto, que los tiempos de Dios son perfectos.
Yo viví y fui feliz, amé y me amaron... viví mi tiempo como vivirás el tuyo.

No te preocupes por mí, yo estoy bien, si Tú supieras lo hermoso que es este lugar, la paz y amor que existe. Hay colores que jamás imagináste, este lugar es realmente hermoso y algún día lo compartiremos pero no tengas prisa, será en su momento, a su tiempo. ¡Vive, disfruta tu vida!

Llena tu corazón con los mejores momentos que vivimos juntos... sé que mi ausencia está en todo momento.

Te he visto llorar y te he visto sonreír en algún recuerdo. Si supieras que si tu ríes yo sonrío contigo, en cada logro, en cada festejo, en cada alegría, en cada tristeza, yo he estado contigo, nunca te dejaré en soledad...
Recuerda que Dios nos presta nuestro cuerpo, pero el alma nos la regala y esa alma sigue estando viva, siempre unida a la tuya.

Te amo y sé cuánto me amas.
El amor vive en nuestros corazones, ¿Escuchas? ... sigue latiendo en el tuyo y ahí estoy yo.... ya no llores que la vida es hermosa.
Sé que sientes esa soledad, aunque te rodea la gente que te ama y te necesita. ¡Sé fuerte! Que tu fuerza es la luz que alimenta mi alma. Tus recuerdos son los míos, ten consuelo, ten fe que Dios esta contigo.
¡No te rindas!

Eres escencia pura de mí. Que el dolor no perdure en tu corazón. Sonríe en esos recuerdos... sé feliz y aprende a vivir sin mi presencia física, y no olvides que la vida nos separa por un tiempo... pero Dios nos vuelve a unir.

No trates de entender la muerte, de hacer mil preguntas... ¡entiende La Vida¡ Porque la Vida es tu presente... cuando pienses en mí por favor regálame una sonrisa, que yo soy más feliz al ver también una hermosa sonrisa y te lo repito una vez más... si piensas en mí, ahí estaré siempre, siempre contigo.

Sanar, Aprender, Crecer... ‼️💜💜

Del muro de Silvana Sonia Ramis.

CAFECITO ESPIRITUALUn espacio creado para ti que estás viviendo un dolor del alma, aquí te escuchamos con atención plena...
17/03/2026

CAFECITO ESPIRITUAL
Un espacio creado para ti que estás viviendo un dolor del alma, aquí te escuchamos con atención plena, consciente y empatía, pero sobre todo desde el amor.
Cada duelo tiene su propio ritmo. Necesita ser vivido, sentido y acompañado.
El duelo no es solo por lo que se perdió, también es el reflejo del amor que existió.
Expresar tu sentir sobre tu perdida ayuda a tu proceso de la pérdida y el dolor del alma.
Permitete sentir el dolor y la tristeza sin ser juzgado.

En Cafecito Espiritual estamos para ti.

Próxima fecha: jueves 19 de marzo 2026
⏰De:19:00 a 21:00 hrs.
Por zoom
💖Inversión amorosa $200.00

📝Inscripciones.

Paty Mon Tanatóloga
📞 4611985066
Jordan Zamora
Tanatólogo 📞 246 311 4846




Hay algo que la mente no soporta:no entender.Pero el alma…vive del misterio.Carl Jung comprendió que no estamos aquí par...
05/03/2026

Hay algo que la mente no soporta:
no entender.

Pero el alma…
vive del misterio.

Carl Jung comprendió que no estamos aquí para resolverlo todo,
sino para participar del enigma.
La vida no es un problema que se soluciona,
es un símbolo que se habita.

Cuanto más profundo vas,
menos respuestas definitivas encuentras…
y más sentido aparece.

El misterio no es oscuridad.
Es profundidad.

Como escribió Jung:
“La vida más rica es la que se atreve a vivir sin garantías.”

¿Y si no necesitas saberlo todo…
para vivirlo todo?

Poner límites no es un acto agresivo. Es un acto de diferenciación.Desde el punto de vista psicológico, un límite es la ...
04/03/2026

Poner límites no es un acto agresivo. Es un acto de diferenciación.

Desde el punto de vista psicológico, un límite es la frontera entre lo que soy y lo que no soy; entre lo que me corresponde y lo que pertenece al otro. Sin límites claros, la identidad se vuelve difusa. Y cuando la identidad es difusa, aparece el resentimiento.

Muchas personas no tienen dificultad para comprender intelectualmente la importancia de los límites. La dificultad surge en el plano emocional. ¿Por qué?

Porque poner límites activa miedos muy antiguos.

Para el niño, pertenecer era sobrevivir. Si expresar una necesidad generaba desaprobación, distancia o castigo, aprendió a adaptarse. A callar. A complacer. A anticipar deseos ajenos. Así, la conexión quedó asociada a la autoanulación.

Cuando en la adultez alguien intenta decir “no”, no solo pronuncia una palabra. Desafía un patrón aprendido. Y el cuerpo reacciona como si estuviera en riesgo de perder amor o pertenencia.

Por eso es difícil.

También existe otro motivo: la confusión entre límite y rechazo. Muchos temen que al establecer un límite están siendo egoístas o fríos. Pero el límite sano no destruye la relación; la clarifica. El resentimiento, en cambio, sí la erosiona.

El límite no es una muralla. Es una puerta con marco. Permite el encuentro, pero protege el espacio interior.

Cuando no ponemos límites, solemos pagar un precio: agotamiento, frustración, acumulación de ira silenciosa. La psique necesita contornos para mantenerse estable. Sin ellos, la energía se dispersa.

Aprender a poner límites implica tolerar incomodidad. Implica aceptar que no siempre seremos aprobados. Implica asumir que la madurez relacional incluye cierta fricción.

Pero hay algo más profundo: poner límites fortalece el yo. Es un acto de afirmación interna. Es decir: “Reconozco mi valor y mi necesidad”.

Curiosamente, cuando una persona establece límites claros y firmes —sin agresividad, sin culpa— las relaciones tienden a volverse más honestas. Algunos se alejarán, sí. Pero los vínculos que permanezcan serán más reales.

La dificultad no está en pronunciar el límite. Está en sostener la ansiedad que aparece después.

Sin embargo, cada vez que alguien logra decir un “no” consciente, está dando un paso en su proceso de individuación. Está diferenciándose sin romper, afirmándose sin dominar.

El límite sano no es separación absoluta.
Es estructura.
Es respeto propio.
Es el reconocimiento de que amar no significa disolverse.

Dirección

Mexico City

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Tanatología Espiritual publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Categoría