31/01/2026
Hay miradas que detienen el tiempo, y los ojos verdes son una de ellas. No es solo una cuestión de belleza: detrás de ese color hipnótico se esconde una rareza genética que muy pocas personas en el mundo poseen de forma natural.
Los ojos verdes son el color de ojos menos común del planeta. Se estima que solo alrededor del 2 % de la población mundial nace con ellos. A diferencia de lo que muchos creen, no existe un “pigmento verde” en el iris. Este color es el resultado de una combinación muy específica: bajos niveles de melanina junto con la dispersión de la luz en el ojo, un fenómeno similar al que hace que el cielo se vea azul.
Este rasgo es más frecuente en ciertas regiones de Europa, especialmente en países del norte y centro del continente, aunque también aparece de forma aislada en otras partes del mundo. Su rareza ha hecho que históricamente se les atribuyan significados especiales. En distintas culturas, los ojos verdes han sido asociados con misterio, intuición, magia e incluso con lo sobrenatural.
Desde el punto de vista científico, el color de ojos depende de múltiples genes, no de uno solo. Por eso, dos padres sin ojos verdes pueden tener un hijo con este color, aunque sea poco probable.
En un mundo de miradas comunes, los ojos verdes siguen siendo una excepción fascinante: una prueba de cómo la genética puede crear algo verdaderamente único.