19/05/2023
Lo que experimentamos como agradable o desagradable puede facilitar o dificultar el cumplimiento de nuestros objetivos. Es común confundirnos y pensar que tan sólo porque algo me agrada es bueno para mí o por el contrario, si me desagrada significa que en definitiva es malo para mí.
Irremediablemente en la vida nos encontraremos con cosas desagradables pero que pueden ser sanas y que aunque su beneficio no se ve de manera inmediata llegará a largo plazo.
Si actualmente estás procrastinando alguna tarea o te has planteado algún objetivo pero notas que se hace difícil hazte una simple pregunta:
¿Esto que estoy haciendo o dejando de hacer me acerca o me aleja de mi objetivo/meta/propósito?
Esta pregunta tan simple como es hace la diferencia en el camino que decidimos tomar. Recuerda que aunque se sienta mal, puede que eso esté bien y aunque se siente bien, quizás no esté bien.