09/03/2026
A muchas personas les cuesta mirar a los ojos, y no siempre es timidez.
En el apego evitativo, la mirada puede activar recuerdos emocionales muy antiguos: juicio, decepción o crítica. Por eso el cuerpo aprende a protegerse evitando.
No es falta de deseo de vínculo.
Es miedo a la exposición emocional.
Pero algo importante ocurre cuando comenzamos a trabajar esto:
descubrimos que no todas las miradas juzgan.
Algunas comprenden.
Algunas sostienen.
Algunas simplemente están.
Si quieres comprender mejor tus patrones de apego y trabajar tu mundo emocional, puedes escribirnos por WhatsApp 💚 para más información sobre sesiones (link directo en la publicación y en comentarios).