26/02/2026
Hay momentos que te obligan a voltear atrás y sonreír.
Si alguien me hubiera dicho que a mis 36 años, en mi vida profesional, estaría coordinando un programa internacional, probablemente no lo hubiera creído. No porque dudara del sueño… sino porque no alcanzaba a dimensionar el camino.
Horas de estudio. Cirugías largas. Decisiones difíciles. Fracasos silenciosos. Trabajo cuando nadie estaba viendo.
Hoy, dentro de la 10ª edición de NARUS, tengo el honor de coordinar la primera sección latinoamericana en su historia.
No es solo un logro personal.
Es un reconocimiento al trabajo constante.
Es un paso para abrir más espacios a nuestra región.
Es demostrar que desde Latinoamérica también se lidera, se innova y se eleva el estándar.
Nada ha sido casualidad.
Todo ha sido disciplina.
Seguimos.