07/04/2026
Imagina:
Qué tu eres un autobús; tus pensamientos y emociones son sus pasajeros. Algunos subirán con ruido y prisa, otros quizás tomen un lugar en silencio en el fondo.
No necesitas ser el chofer que discute con ellos ni el guardia que les impide la entrada.
Tu único trabajo es mantenerte recorriendo la ruta del presente, las puertas las abrirás y cerrarás en cada parada, permitiendo que cada emoción suba, viaje un rato y, eventualmente, baje por su cuenta.
Ahora:
Déjame ayudarte en este viaje, para que junt@s dejemos a cada pajero en su lugar.