03/09/2020
Violencia Familiar
“…Aquel acto de poder u omisión intencional, recurrente o cíclico, dirigido a dominar, someter, controlar o agredir física, verbal, psicoemocional, sexualmente, económicamente, patrimonialmente o contra los derechos reproductivos, a cualquier miembro de la familia dentro o fuera del domicilio familiar, que tengan parentesco o lo hayan tenido por afinidad, civil; matrimonio, concubinato o mantengan una relación de hecho, y que tiene por efecto causar daño”.
En México no se ha podido disminuir la violencia familiar, esto sigue causando daños en la vida emocional y social de los integrantes de la familia y de la sociedad en general.
Antes que cualquier otra cosa, debemos entender que la familia fue, es y seguirá siendo el núcleo de la sociedad, así mismo es importante mencionar que por naturaleza el hombre recibe los valores humanos, sociales, morales, culturales, religiosos, etcétera, y con base en ellos aprende a relacionarse socialmente.
“…Comete el delito de violencia familiar quien lleve a cabo actos o conductas de dominio, control o agresión física, psicológica, patrimonial o económica, a alguna persona con la que se encuentre o haya estado unida por vínculo matrimonial, de parentesco por consanguinidad, afinidad o civil, concubinato, o una relación de pareja dentro o fuera del domicilio familiar.
A quien cometa el delito de violencia familiar se le impondrá de seis meses a cuatro años de prisión y perderá el derecho de pensión alimenticia. Asimismo, se le sujetará a tratamiento psicológico especializado.
A veces no si es necesario todo esto a veces no se si jace falta porque tal parece que en México las personas nos conformamos con lo que sea y lo que sea es vivir con violencia en el núcleo familiar ...
Para tener mejores resultados en el combate a este problema, considero que, entre otras acciones, es necesario llevar a cabo políticas de atención más eficaces y mayores campañas publicitarias para educar a la sociedad en general sobre la forma de evitar cualquier tipo de violencia familiar y fortalecer el desarrollo integral dentro y fuera de la familia, ya que esto es fundamental para lograr el desarrollo de la sociedad, así mismo, crear mayor cultura de la no violencia y del respeto a los derechos humanos.
“Esta ansia irracional de dominio, de control y poder sobre la otra persona es la fuerza principal que alimenta la violencia doméstica entre las parejas”.