05/03/2026
Lo que dicen los hijos… habla de los padres.
Hola, queridas amigas.
Hoy se me vino un recuerdo que, en su momento, me movió… pero que ahora puedo mirar con mucha más paz.
Hace unos años salí con un amigo y sus hijas. Una de ellas tenía la misma edad que Mati. Pasamos la tarde normal, tranquila.
Ya cuando iba a dejarlos a su casa, mi hijo empezó a balbucear como él suele hacerlo. Decía “mamá, mamá, mamá”, en su forma tan suya de comunicarse. (Recuerden que Mati no habla bien )
Yo le respondía:
—Sí, mi amor, aquí venimos, ya casi llegamos.
Y él seguía: “mamá, mamá, mamá”.
De pronto, la niña —de su misma edad— empezó a imitarlo en tono de burla.
“Da, da, da, da…” pero no jugando… burlándose.
En ese momento sentí el calor subir por mi pecho. Me encabroné. Claro que sí. Porque nadie quiere que se burlen de su hijo.
¿Y saben qué hizo Mati?
Le sonrió.
Eso me desarmó.
El papá venía distraído en el celular. Después se dio cuenta y le dijo:
—Eso no se hace.
Me pidió disculpas. Yo le dije que no pasaba nada. Pero por dentro pensé algo muy claro:
Ahí se nota la educación emocional que hay en casa.
Y no lo digo desde el juicio. Lo digo desde la conciencia.
Los hijos son reflejo de lo que ven, de lo que escuchan, de lo que se permite en casa. La empatía no nace sola. Se enseña. Se modela. Se vive.
Si tú educas con respeto, tu hijo respeta.
Si tú te burlas, tu hijo aprende a burlarse.
Si tú normalizas la diferencia, tu hijo la honra.
Así de simple.
Y aquí viene algo importante, mis queridas amigas.
Cuando tienes un hijo especial, llega un punto en que el “qué dirán” se muere., te vale maaauser. La pena se evapora, bueno yo nunca he tenido pena y ahora menos 😂
Las miradas ya no pesan.
Porque entiendes algo muy poderoso:
Cuando alguien intenta herirte por tu hijo, por tu físico o por cualquier cosa… esa persona no está hablando de ti. Está mostrando lo que trae por dentro.
La gente siempre proyecta.
Y yo decidí hace tiempo dejar de tomarme personal lo que claramente no es mío.
Ese día me di cuenta de algo más grande:
Mi hijo, con su sonrisa, tenía más luz que la burla.
Más educación emocional que la niña que lo imitó.
Más nobleza que muchos adultos.
Y eso, para mí, es victoria.
Así que si hoy alguien te lastima con un comentario… respira. No cargues con lo que no te pertenece. No hagas tuya la sombra de otro.
Recuerda: lo que sale de la boca de alguien más, habla de su interior.
Y tú, mamá especial, ya aprendiste a caminar por encima del juicio.
Con amor,
Li 💛