26/07/2018
FRACTURA DE CADERA
¿Qué es?
Una fractura de cadera es una ruptura en el fémur (hueso del muslo) de la articulación de la cadera. Se trata de una lesión muy seria que requiere atención médica inmediata.
Epidemiología
La Osteoporosis es una enfermedad que afecta principalmente a las personas mayores, ya que a medida que envejecemos, la parte interna del hueso se vuelve porosa a causa de la pérdida de calcio. Desde el punto de vista epidemiológico, las fracturas de cadera son más comunes en mujeres que en hombres, porque éstas tienen menos masa ósea y a partir de la menopausia la pérdida de calcio es mayor, lo que incrementa el riesgo de fractura ante una caída o un golpe fuerte.
Esta enfermedad crónica causa alrededor de 40.000 Fracturas de cadera y epidemiológicamente, las fracturas más frecuentes del anciano y las relacionadas con la fragilidad ósea por la Osteoporosis son:
Las vertebrales
Las del radio distal
Las de la cadera y tercio proximal del fémur
Las del húmero proximal
La edad media de los pacientes con fractura de cadera está por encima de los 80 años, y casi el 80% de los fracturados son mujeres, en una relación de 3:1. Esta proporción no se ha visto modificada con el paso de los años. El riesgo anual de sufrir una Fractura de cadera se relaciona con la edad, y alcanza un 4% de riesgo en las mujeres con más de 85 años.
Tipos
Las fracturas de cadera se clasifican según su localización anatómica y son: intertrocantéreas, de cuello femoral, de cabeza femoral y subtrocantéreanas.
Causas
Las caídas y la Osteoporosis son las causas más frecuentes de las fracturas de cadera.
Factores de riesgo
Aunque los factores de riesgo de una fractura de cadera son complejos, ofreceremos una visión general de los problemas. Los tres que destacamos son factores de riesgo esqueléticos, factores de riesgo relacionados con las caídas y factores de riesgo complejos. Dentro de éstos últimos encontramos algunos modificables (*) y otros no:
Edad avanzada
S**o femenino
Raza blanca
Osteoporosis (*)
Sedentarismo (*)
Déficit visual (*)
Marcha inestable (*)
Trastornos alimenticios:
desnutrición, alcoholismo,obesidad, etc.
Síntomas
Generalmente los síntomas aparecen posterior a la caída, aunque a menudo, se desconoce si la fractura se produce por la caída, o primero se fractura la cadera y sucede la caída.
Los signos y síntomas son:
Dolor en la región inguinal y el trocánter mayor.
En ocasiones este dolor se irradia a la rodilla.
Impotencia funcional, no poder mover la cadera
Nos encontraremos la extremidad afectada
más acortada y con rotación externa, es decir,
con el pie mirando hacia afuera
Debilidad en los músculos de la cadera
Tratamientos
En la actualidad, la asistencia a los pacientes con fracturas de la cadera que generalmente tienen edades por encima de los 65 años, deben contemplarse bajo un punto de vista multidisciplinario, ya que esta asistencia no queda reducida solamente al tratamiento local de la fractura, sino también a todas las actuaciones que hay que realizar desde el mismo momento de la caída y que comprenden las llevadas a cabo durante las fases de emergencia y urgencia, pasando por el tratamiento médico quirúrgico de la fase aguda, la recuperación funcional y los cuidados continuados y de rehabilitación, tanto hospitalarios como a domicilio.
La rehabilitación física con el fisioterapeuta ha de instaurarse cuanto antes después de una fractura de cadera e incluye la mejora de la movilidad, el acondicionamiento muscular, el entrenamiento de la marcha, las transferencias y la mejora del equilibrio.
Cómo prevenir
La prevención, como en todo, pasa por tratar la mayor cantidad posible de factores de riesgo para la fractura. Es evidente que no se puede modificar el s**o, la edad o la raza, sin embargo, la osteoporosis, puede ser diagnosticada y prevenida desde mucho antes de hacerse mayor, logrando una buena reserva de calcio en los huesos.
Se pueden prevenir las caídas. Quizás la mejor forma de prevenir muchas cosas, incluidas las fracturas, es manteniendo una adecuada actividad física, acorde con la edad y características de cada persona. Se recomiendan en general paseos de 30 minutos al día como mínimo, ya que esto mantiene en buen estado a los músculos y permite a las articulaciones no perder sus rangos de movilidad.
No se puede dejar de mencionar, la buena y equilibrada alimentación, puesto que la desnutrición es otro elemento de riesgo importante para prácticamente todas las enfermedades.
Una serie de recomendaciones generales para prevenir las fracturas de cadera serían las siguientes:
Favorecer una nutrición correcta
Aumentar la ingesta de calcio con la edad
Practicar una actividad física adecuada
Reducir factores de riesgo que dan lugar a la pérdida de masa ósea como el consumo de alcohol y tabaco, una inmovilización prolongada, etc.
Promover la necesidad de un hábitat adecuado, es decir, buena iluminación, accesos, suelos, supresión de barreras, eliminación de alfombras, para la prevención de caídas
Controlar el consumo de medicamentos que suponen un factor de riesgo
Recomendar programas de activación física y mental en personas ancianas
En la actualidad la fractura de cadera es una de las patologías más frecuentes en personas de edad avanzada. El abordaje a estos pacientes (que generalmente tienen edades por encima de los 65 años), debe hacerse desde un punto de vista multidisciplinar, ya que la asistencia no solo queda reducida al tratamiento local de la fractura (que en la mayoría de los casos será quirúrgico), sino que también engloba los posteriores cuidados postoperatorios así como la recuperación funcional y la rehabilitación.
Las fracturas de cadera se producen frecuentemente por la coincidencia de un factor predisponente (Osteoporosis) y de un factor precipitante (caídas). En ocasiones la caída se produce tras la fractura espontánea de la cadera. La frecuencia de este tipo de fracturas va en aumento de forma paralela al incremento de la esperanza de vida de la población. Por otro lado, cuando empieza el proceso de envejecimiento se disminuye la coordinación neuromuscular, la visión, la audición y otros sistemas de alerta autónomos. Estos factores unidos a otros como la disminución de la capacidad cognitiva, o el uso de determinados fármacos, provocan una menor capacidad de reacción durante la marcha y el desequilibrio lo que podría desembocar en una caída con resultado de fractura. Por ello, la prevención de la fractura de cadera debe ir dirigida, por un lado, a prevenir y a tratar la Osteoporosis y, por el otro, a prevenir las caídas.
En este apartado de prevención la fisioterapia plantea el ejercicio físico como estrategia preventiva, ya que es beneficioso para incrementar la masa ósea y para prevenir la aparición de caídas. En nuestros mayores, el ejercicio en contra de resistencia (con pesas o cintas), y el ejercicio de mantenimiento (andar, subir escaleras, bicicleta…), ayuda a aumentar la fuerza muscular, la tolerancia al ejercicio y mejora la marcha y el equilibrio. Este último también depende de la capacidad del individuo de interiorizar y reaccionar ante elemento del entorno, capacidad que puede entrenarse y mejorarse.
El objetivo principal que se plantea la fisioterapia después de la aparición de la fractura, es recuperar el nivel funcional previo que el paciente tenía y que va en relación directa con el grado de deambulación que poseía. Dado que es una patología que generalmente se da en personas de edad avanzada, es fundamental conocer la situación funcional previa para poder plantear los objetivos de recuperación e ir valorando la consecución de los mismos.
Aunque durante el proceso de rehabilitación se plantearán múltiples objetivos desde la fisioterapia, los principales serán: la disminución del dolor, la recuperación de la amplitud articular y mejora de la fuerza muscular, así como la consecución de la deambulación con ayudas técnicas y posteriormente de manera autónoma. Para ello se diseñará un tratamiento personalizado y adaptado a cada paciente que irá modificándose durante el proceso de rehabilitación.
Ely Guerrero
Fisioterapeuta Residencia los Angeles