14/04/2026
Venus llegó buscando un calor que le fue retirado antes de tiempo. ✨ Al verla, es imposible no pensar en cuántas veces nosotras, como adultas, seguimos operando desde ese mismo desamparo, disfrazado de una autonomía que pesa demasiado.
Como psicóloga, sé que el 'hacerse cargo de una misma a como dé lugar' suele ser la cicatriz de un destete emocional temprano. Nos exigimos ser suficientes para no sentir el vacío, pero la verdadera sanación comienza cuando nos permitimos aceptar que esa falta existió y que hoy, no tenemos que sostenerlo todo solas.
Cuidar a Venus me ha recordado que no podemos borrar las ausencias del pasado, pero sí podemos elegir cómo acompañarlas hoy. No soy su madre biológica y no puedo llenar ese vacío exacto, pero puedo ofrecerle un lugar seguro donde esa falta no signifique soledad.
En terapia hacemos lo mismo: no borramos tu historia, pero construimos juntas un sostén que te permita vivir con ella desde la paz y no desde la exigencia.
Aceptar que hubo cosas que no recibimos nos libera de la carga de ser 'nuestra propia solución' todo el tiempo. Como dice bell hooks, el amor implica cuidado y responsabilidad, y hoy la responsabilidad es contigo misma y con tu derecho a descansar de tanta exigencia.
P.D. Un detalle con el corazón: La canción que acompaña este post tiene un significado muy especial para mí; es una de las melodías que le ponía a mi hijo cuando era pequeño para arrullarlo. Hoy la comparto con ustedes porque el cuidado es una melodía que se aprende y se hereda. 🎶
Si esta reflexión te resono, te recomiendo mucho leer a Gabor Maté en 'El mito de la normalidad'; es una caricia de realidad para quienes crecimos con la exigencia como escudo.
Mi agenda está abierta para quienes decidan empezar a maternar sus propias heridas con ternura y guía profesional. Escríbeme un DM.