10/06/2025
Información importante para saber más de la Visión Extra Ocular.
La Visión Extra Ocular ( Explicación Científica)
Los seres humanos tenemos capacidades increíbles cuando entramos y vivimos en un estado de tranquilidad y de paz… La Ciencia ha descubierto que al sanar traumas mentales y al entrar en un estado meditativo (sentir el presente) desarrollamos capacidades increíbles que repercuten positivamente en nuestra vida.
Al desarrollar el curso mental “Visión Extra Ocular” se amplifica la Conciencia: Hay una corrección de la conducta (sobre todo en niños), se desarrolla el conocimiento, el aprendizaje; la voluntad y la confianza crecen (en adultos hay mayor proyección en cualquier actividad, como en lo económico, trabajo etc.) y se tiene un control positivo en la salud. Además, se desarrollan habilidades extrasensoriales como: la intuición (decodificación de información); clarividencia; telepatía…el ver sin los ojos físicos.
¿Qué explicación científica tiene todo esto?
La hipótesis más viable basándonos en los trabajos de investigación empírica- teórica de la Visión Extra Ocular y trabajos de relacionados a la Física Cuántica, es que ENTRE MENORES TRAUMAS Y EMOCIONES NEGATIVAS SE TENGAN, MAYOR POTENCIAL SE TENDRÁ PARA DESARROLLAR LA VISIÓN EXTRAOCULAR. Este postulado es reforzado por distintas investigaciones. Por ejemplo, Guardado explica en su texto: “cuando una persona experimenta emociones negativas-coraje, resentimiento, preocupaciones o miedo, por ejemplo-, muestra bloqueo y no le es posible utilizar su potencialidad de percepción Extra Ocular” (Guardado, 2024, pp. 211-217).
Cabe mencionar, que el estado meditativo es una parte fundamental para el desarrollo del potencial humano en su máxima expresión (desarrollo de habilidades ocultas o acalladas). Cuando entramos a un estado meditativo (un estado de silencio, concentración, paz, tranquilidad, autoconocimiento, conexión con el presente). Empiezan a ver cambios interesantes, Seeman, Fagan y Seeman (2003) hicieron una revisión de la literatura comprendida entre 1974 y 2001 y concluyeron que la meditación reduce la presión sanguínea, niveles de colesterol, baja los niveles de hormona de estrés, disminuye el estrés oxidante, regula patrones específicos de actividad cerebral y mejora los indicadores de salud general en los pacientes.
Cabe resaltar, que la meditación no solo trae beneficios en la salud y el cuerpo. También, desarrolla nuestra capacidad para decodificar la realidad (Lattise). Científicamente hablando, vivimos en un mundo informacional dónde nuestro cerebro y espíritu decodifica ciertos aspectos de la realidad (colores, formas, olores, texturas) y estos los decodificamos a través de los sentidos (vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto) creando una experiencia. Esto lo explica Grinberg y otros cientificos modernos.
Entonces, al entrar en un estado meditativo y es un estado del Ser equilibrado, nuestra capacidad de decodificación de la realidad aumenta… Las investigaciones de la Física Cuántica han demostrado que somos luz (Quarks) y todo lo que nos rodea y existe también lo es (Básicamente, somos decodificadores de luz) y al entrar en un estado de paz y meditativo, emanamos mayor luz, y al ser mayor luz, tenemos mayor capacidad para decodificar información de la realidad o el mundo.
Curiosamente, al emanar mayor luz es cuando desarrollamos capacidades increíbles como humanos y es cuando se da con efectividad la Visión Extra Ocular. Es decir, cuando somos más luz, somos capaces de detectar un color con solo tocarlo, ver sin los ojos físicos, desarrollar la intuición y todos los beneficios descritos al principio del texto.
La visión Extra Ocular y la espiritualidad es algo muy positivo que recomiendo a todos para dar su mejor potencial en cualquier área en el cuál se desarrollen. Mejorará y transformará su vida de manera muy positiva.
Sergio Mosqueda Fuerte
Entremos en Polémica
Fuentes
Guardado, J. y S. C. (2024) Las razones del doctor Grinberg. La percepción extraocular de los niños hiperactivos. Amazon.com
SEEMAN T., FAGAN L. Y SEEMAN M. (2003). Religiosity/ Spirituality and health. American Psychologist, 58, 53-63.