25/11/2025
¿Alguna vez has visto a un niño “madurar” demasiado rápido?
A veces, no es fortaleza… es supervivencia.
Hablando de ASI, Ferenczi nos dejó una metáfora que duele por lo certera: “La temprana madurez de un fruto agusanado”.
Cuando una infancia atraviesa un evento traumático, la psique no solo se protege: se reorganiza, acelera procesos y crea mecanismos que parecen “madurez”, pero en realidad son respuestas de emergencia.
Y eso inevitablemente me lleva a pensar en fenómenos que vemos todos los días en consulta y en el día a día:
• hipersexualización
• hiperindependencia
• “niños adultos” que nunca tuvieron espacio seguro para ser niños
• adolescentes que cargan roles emocionales que no les corresponden
• adultos que siguen sobreviviendo en lugar de vivir
La imagen del cuervo picando un durazno no es casualidad. A veces, lo que vemos como “fruto listo” es en realidad un cuerpo y una mente que tuvieron que reaccionar demasiado pronto, bajo una presión brutal e injusta.
Nombrarlo es el primer paso para entenderlo y resignificarlo.
Si este tema te mueve, te acompaña o te ayuda a entender a alguien que quieres, guarda este post, compártelo y sigue este perfil.