18/04/2026
En oncología, pasar de vía IV a subcutánea (SC) aporta varios beneficios importantes para paciente, equipo y sistema:
* Menos tiempo en hospital / sillón de quimio
* Administraciones mucho más rápidas (minutos vs. infusión de 30–120 min).
* Menos ocupación de sillón y menor necesidad de venoclisis prolongadas.
* Mayor comodidad del paciente
* Punciones más breves, muchas veces solo una inyección SC.
* Menos dependencia de catéter venoso central / port-a-cath en algunos esquemas.
* Menos ansiedad asociada a “estar conectado al suero” largo rato.
* Disminución del riesgo de complicaciones venosas
* Menos flebitis, extravasaciones, problemas de acceso venoso.
* Puede ser ventajoso en pacientes con venas muy dañadas por tratamientos previos.
* Potencial para administración fuera del hospital .
* En algunos países/centros: administración en hospital de día rápido, consulta externa, incluso a domicilio (por enfermería entrenada).
* Reduce visitas largas al hospital y facilita mantener el tratamiento en pacientes frágiles o que viven lejos.
* Optimización de recursos del servicio
* Menor tiempo de silla → se pueden tratar más pacientes por día con la misma infraestructura.
* Menos carga para enfermería en preparación y supervisión de infusión prolongada.
* Satisfacción del paciente y adherencia.
* Estudios con trastuzumab SC, rituximab SC, etc., muestran preferencia clara de la mayoría de los pacientes por la vía SC cuando es posible.
* Puede mejorar la adherencia a tratamientos prolongados (mantenimiento).
* Costes indirectos.
* Menos tiempo en hospital → menos horas de trabajo perdidas para pacientes y acompañantes, menores costes de traslado, estacionamiento, etc.
No todos los fármacos se pueden pasar a SC (por volumen, cinética, riesgo de reacciones locales, etc.), pero donde existe formulación SC (p.ej. trastuzumab, rituximab, daratumumab, algunos G‑CSF, etc.) suele considerarse preferible si no hay contraindicaciones.