03/01/2026
A veces creemos que la maternidad “nos rompió”, pero en realidad lo que hace es traer a la superficie heridas antiguas que ya habitaban en nosotras desde la infancia.
La crianza abre memorias, activa emociones y nos confronta con partes de nosotras que quizá nadie sostuvo antes… y ahora nos toca mirarlas con amor y responsabilidad.
Si en tu maternidad han aparecido miedo, culpa, sobreexigencia, tristeza, soledad, comparación, necesidad de control o dificultad para sostener las emociones de tus hijos… no estás fallando.
Estás atravesando un proceso profundamente humano y valiente: verte a ti misma.
La maternidad no solo nos invita a cuidar hijos, también nos invita a cuidar a la niña interna que fuimos, a poner nombre a lo que duele, a pedir apoyo y a crear una maternidad más consciente y compasiva.
🪷No tienes que poder sola
🪷 No eres “débil” por sentir
🪷 Sí es posible vivir la maternidad con más presencia, verdad y calma interior
Si este tema te resonó, déjame un 💛 o escríbeme para acompañarte en este camino de conciencia y sanación en tu maternidad.