12/09/2022
Los ligamentos ayudan a estabilizar las articulaciones evitando el movimiento excesivo. El esguince de tobillo se produce cuando se fuerzan los ligamentos más allá de su amplitud normal de movimiento. La mayoría de los esguinces de tobillo suponen lesiones a los ligamentos en el lado externo del tobillo.
El tratamiento del esguince de tobillo se encuentra condicionado por el grado de daño de los ligamentos que estabilizan esta articulación. El tratamiento inicial será común (método RICE), consistiendo en reposo, aplicación de frío local, compresión y elevación de la extremidad. Los periodos de recuperación, rehabilitación, y tratamiento definitivo (en caso de necesitarlo) varían acorde a las características del esguince y del paciente.
* Tipo I: estiramiento de los ligamentos. Se podría apreciar mínimo edema y pérdida funcional acompañado de dolor de carácter leve.
* Tipo II: La distensión ha originado una rotura parcial de ligamentos. La cojera al caminar y edema en el punto de dolor son los hallazgos más habituales.
* Tipo III: El dolor elevado junto con edema difuso, el importante aumento del diámetro del tobillo y la incapacidad para apoyar el pie en el suelo, son sugestivos de una rotura completa de ligamentos.
Tratamiento:
* Esguinces tipo I: reposo, hielo local evitando el contacto directo con la piel, compresión mediante vendaje o media, elevación y bipedestación según tolerancia. Posteriormente se promoverá una movilización precoz y ejercicios para mejorar el balance articular e isométricos para la rehabilitación posterior al esguince de tobillo.
* Esguinces tipo II: Inmovilizaremos el tobillo aproximadamente 2 semanas favoreciendo la movilización inmediata a partir de este periodo.
* Esguinces tipo III: En estos casos el tratamiento es controvertido, pues las ventajas del tratamiento quirúrgico sobre el funcional están en continuo debate. En pacientes con inestabilidad crónica y que no respondan al tratamiento de rehabilitación del esguince, se podrán proponer para cirugía.