29/01/2026
Cuando muere un padre, no solo se pierde a una persona.
Se pierde una sensación de seguridad en el mundo.
La historia compartida.
La infancia vivida a su lado.
Con el padre también puede irse
la sensación de protección,
y aparecer una herida de abandono
que muchas veces no sabemos nombrar.
Este duelo no siempre se expresa en palabras,
pero vive en el cuerpo,
en la memoria
y en la forma en que caminamos la vida.
Nombrarlo también es sanar. 🕊️