25/08/2016
Una vez más, nos encontramos ante el caos provocado por este inicio del nuevo ciclo escolar. Volvemos a nuestra rutina, a nuestras costumbres y preocupaciones de la época: compra de útiles escolares, inscripciones, pagos, etc. Con un déficit económico, debido a que ya nos dimos un buen periodo vacacional, "para relajarnos un poco de tanto estrés". ¿En verdad nos relajamos o solo aumentamos éste último? Es difícil compaginar actividades y necesidades. Existen muchos tipos de presiones que nos causan angustia y ansiedad, si no es que también un poco de frustración. ¿Cumplimos nuestro objetivo de vacacionar con la familia y disfrutar de un buen momento? ¡Qué bueno, lo logramos! Pero quienes respondieron que no, ¿dónde nos perdimos de nuestro objetivo? ¿por qué no nos salieron bien nuestros planes? Tendremos que hacer un análisis de lo ocurrido, para que en el siguiente periodo vacacional, sí logremos concretar nuestro plan inicial. Parece que se vuelve fundamental, hacer una introspección y concluir que, no solo es planear, sino hacerlo con conciencia de nuestra realidad, por muy cruel que nos parezca. Es hora de tomar cartas en el asunto: Existe la idea de que solo vacacionando y "huyendo" de nuestra rutina, podremos descansar y disfrutar con la familia. ¿Qué hay de nuestras necesidades reales de comunicación, de cercanía con los otros, de pensar realmente en ellos, de tomarlos en cuenta? Insisto: Parece un objetico difícil y complicado. Chequemos en nuestro interno ¿cómo nos sentimos realmente? ¿qué estamos haciendo bien y qué estamos haciendo mal? ¿cómo podríamos modificar esta realidad? Los invito a realizar un buen trabajo mental para "sanar" nuestras vidas. Empecemos por lo más importante: nosotros mismos. De lo contrario, ¿cómo podremos ayudar y apoyar a los que queremos?